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domingo, 22 de enero de 2017

LA CONQUISTA DEL OESTE (1962)


Sirva esta crítica como homenaje póstumo a Debbie Reynolds recientemente fallecida, actriz que siempre la recordaremos por ser la conquista de Gene Kelly en “Cantando bajo la lluvia, pero para los que amamos el western nunca la olvidaremos enamorando al bueno de Gregory Peck cantando el precioso tema de “A home in the Meadow”

 Gregory Peck junto a la guapísima Debbie Reynolds

 La conquista del oeste puede que no se encuentre entre los títulos cumbre del género, pero lo que no cabe la menor duda es que es el título más representativo, espectacular e icónico de toda la historia de él. 

 La conquista del oeste es la película más icónica de toda la historia del género

La Metro decidió embarcarse en un proyecto faraónico, con una película que incluyera todo aquello que nos gusta del género: las grandes praderas, los indios, el ferrocarril, los cowboys, el sheriff, los primeros colonos, los salones, etc., y el mejor reparto de toda la historia del cine: Carroll Baker, James Stewart, Debbie Reynolds, Gregory Peck, George Peppard, John Wayne, Henry Fonda, Richard Widmark, Eli Wallach, Lee J. Cobb, Karl Malden, Robert Preston, Walter Brennan, Agnes Moorehead y Spencer Tracy, con posiblemente los mejores cowboys del western: John Wayne, James Stewart, Henry Fonda, Gregory Peck y Richard Widmarck, y los puso a las ordenes de cuatro representativos directores de la época: Henry Hathaway, John Ford, George Marshall y Richard Thorpe, este último sin acreditar. 

 El mejor reparto de toda la historia del cine

Pero por lo que es tan importante este western es por ser la primera película que se uso el formato CINERAMA, recientemente he adquirido el Blue-Ray de la película, con una copia en ese formato, donde se veía lo impresionante que debería verse en una pantalla grande curva sus espectaculares imágenes, en su día fue un invento revolucionario para frenar el auge de la televisión, una técnica muy compleja que consistía en rodar con tres cámaras, y luego proyectarla de manera sincronizada sobre una pantalla curva, aunque era una técnica muy costosa y compleja para los resultados en taquilla, que al final se hicieron muy pocas películas con este formato. 

 Fue la primera película rodada en el formato CINEMASCOPE
La película cuenta con cuatro partes bien diferenciadas, narra cuatro etapas distintas de la historia de los EE.UU, incluido un precioso capítulo rodado por el gran John Ford ambientado en la guerra de Secesión. La película nos cuenta la odisea de tres generaciones de una misma familia en su conquista del oeste (a lo largo de cincuenta años), todo ello narrado por la preciosa voz en off de Spencer Tracy en su versión original, por eso mi recomendación de ver las películas siempre en versión original y no dobladas.
 La historia de la familia Prescott en su conquista del oeste

Una película que ahora se puede disfrutar en una excelente copia en Blue-Ray, donde se puede apreciar la espectacularidad de sus imágenes, bajando los rápidos en una barcaza, en una estampida de búfalos, un espectacular tiroteo en un tren sin control y una persecución de indios a unos colonos que van en carretas. 

 Un western espectacular como pocos

Hay partes que son parte de la mejor historia del western y otras no son tan acertadas pero en su conjunto no están nada mal, a resaltar la primera historia de la película con un cazador y hombre salvaje de las montañas (“los hombres de la frontera”), que ayuda a una familia de primeros colonos en su viaje a la conquista del oeste, o la maravillosa historia de George Peppard ayudando a la construcción del primer ferrocarril que atravesó los EE.UU de este a oeste trabajando para la Union Pacific. 

 Preciosos títulos de crédito
              
Quizás el problema que tiene es que quiere recorrer toda la historia del oeste en una sola película, y a pesar de sus tres horas largas de duración, hay demasiadas historias, por lo que no se llega a profundizar en ninguna de ellas, y demasiados personajes, por lo que algún personaje solamente se queda en un esbozo de lo que podía haber sido y no fue. Por ejemplo el interesante personaje creado por John Wayne y dirigido por John Ford, como desencantado general del ejército en la Guerra de Secesión, que daba para mucho más, y nos sabe a poco su breve papel en la película. 

 Nos quedamos con ganas de ver más a John Wayne 

 John Ford con Henry Hathaway durante el rodaje e la película

Por otro lado es un western que nos deja muchas escenas para el recuerdo, con multitud de escenas icónicas difíciles de olvidar, recuerdo cuando vi esta película por primera vez, es por este tipo de películas por lo que amo tanto este género, la primera vez que la vi tendría 12 años y fui con mi primo a verla a un pase especial que ponían en un viejo proyector en el salón de actos de un pequeño colegio de Sama de la Felguera (a 30 km de Oviedo), y días después de verla no me la podía quitar de la cabeza, recuerdo que me gustaba tanto que mi padre me la grabó en una cinta de VHS de la sesión de sábado tarde de la TVE, y era una cinta que tenía rayada de tantas veces que la vi.

 Un western dificil de olvidar sobre todo para un niño

Tengo tantas imágenes para el recuerdo, esa familia bajando en una inestable barcaza en unos peligrosos rápidos o esa estampida de búfalos, que la sientes tan real como si estuvieses allí, y cuando termina y George Peppard ve el desastre de daños materiales y humanos causados por la estampida decide abandonar el ferrocarril, mientras vemos la poderosa imagen de Richard Widmarck subido delante de la locomotora, diciendo que morirá y vivirá con el ferrocarril o por último el salvaje ataque indio a la caravana de colonos dirigida por Gregory Peck, donde todos luchan por sobrevivir mientras caen las carretas y los indios de los caballos. Todo ello ayudado con una hermosa fotografía en un lujoso Technicolor, todavía hoy impresiona la paleta de colores de esta película, y la calidad de imagen de la misma. Si se volviese rodar con los efectos digitales que tenemos hoy en día sería imposible que se pudiera superar, ni siquiera igualar. 

 Muchas imágenes para el recuerdo

Y qué decir de la música de Alfred Newman, una banda sonora inolvidable, la cual se reconoce aunque no hayas visto la película, terminada de verla no te la quitas de la cabeza en unos cuantos días. 

 Inmortal banda sonora de Alfred Newman

Otra de las cosas por las que esta película es tan importante es por los maravillosos planos panorámicos espectaculares con los que se abre o se cierra la película. Una película cuidada hasta el más mínimo detalle, los más de cinco mil trajes utilizados se cosieron a mano y las caravanas son asimismo auténticas. Se reunieron un centenar de ellas que provenían de museos y colecciones.

 La magia del cine en cada plano de está película


Hay un plano secuencia al principio de la película, cuando la familia Prescott llega por primera vez al oeste, que se la recibe con un cartel que les da la bienvenida, y vemos la cámara avanzar por un pueblo genuino del farwest, acabando la secuencia en un hermoso río por donde navega un impresionante barco de vapor, uno de los mejores planos secuencia que he visto en mi vida, una escena planificada hasta el último pequeño detalle. 

 La entrada en el oeste (uno de los mejores planos que he visto en el cine del oeste)

Y quizás lo que más me guste de la película es la bonita historia de amor entre Debbie Reynolds y Gregory Peck. Lilith Prescott (Debbie Reynolds) es la menor del clan familiar, es una mujer inquieta, valiente, aventurera, luchadora y chica de Saloon, que va de espectáculo en espectáculo, que se enamora del rufián y jugador de póker Gregory Peck, y a pesar de ser mundos muy diferentes sus vidas se unen para siempre en un viaje a California para heredar una mina de oro, él en un principio solamente le interesa el dinero, pero no contaba con enamorarse, un viaje lleno de peligros donde surcaran ríos, cruzaran montañas, se adentraran en las llanuras y vivirán infinidad de peligros y harán frente al ataque de los indios. 

 Debbie Reynolds nunca estuvo tan maravillosa

El final de la historia de amor es muy bonito, cada uno sigue con su vida, pero una vez cruzando el Misisipi en un barco de vapor, Gregory Peck abandona una partida de póker, para seguir la voz de su amada que está cantando la maravillosa “A Home in the Meadow”, posteriormente explica a sus sobrinos en el futuro que se hicieron ricos y se arruinaron muchas veces durante su vida, pero que fueron muy felices durante su viaje juntos. Una pareja que funciona porque ella le entiende y no quiere que cambie le acepta tal y como es.

 A home in the meadow (preciosa canción)

En definitiva una película llena de fuerza y energía, que es leyenda del género y que ahora podemos disfrutar en una versión deslumbrante nunca antes vista, para comprender la que significo esta película en su día, por la espectacularidad de sus imágenes. Un clásico del género que nadie que ame se debería perder. 




miércoles, 11 de marzo de 2015

ETHAN EDWARDS (LA OBSESIÓN DE UNA BÚSQUEDA)


Ha sido un privilegio colaborar en esta web con el Personaje del Mes, con el icono más grande de todo el salvaje oeste:  ETHAN EDWARDS ("Centauros del desierto"). 

Cinepático (Pequeñas dosis cinematográficas)






miércoles, 4 de febrero de 2015

FORT APACHE (1948)

“He estado pensando en ello… cómo debía ser vivir en un puesto de caballería remoto, lleno de gente con sus problemas personales, con la constante amenaza de los indios, de la muerte…” John Ford


En estos días que se cumple la efeméride del nacimiento de John Ford, y que mejor para celebrarlo que hablar de una de sus mejores películas, “Fort Apache”, y eso que en mi opinión Ford no tiene películas menores, un clásico del cine del oeste, la cual forma parte de la llamada “Trilogía de la Caballería” formada por: “Río Grande”, “Fort Apache” y “La legión invencible”. 


Una película que desde los títulos de crédito trasmite alegría, recuerda al cine de toda la vida, con esa diligencia que abre la película a través del inconfundible paisaje de Monument Valley.


Cine en estado puro 

Es una película que desprende optimismo, fuerza, calidad, emoción, épica y sobre todo mucha felicidad. Una obra maestra del cine, con un blanco y negro prodigioso, que debido al fracaso comercial de la estupenda “El fugitivo”, obliga a Ford, para salvar a la productora volver al oeste. Ford nunca fue un hombre del oeste, aunque Ford sentía como nadie el cine del oeste. Además cumple con la obsesión de Ford por hablar del ejército, marcado por su participación en la II Guerra Mundial. 

John Ford junto a John Wayne en el rodaje Fort Apache 

Fort Apache tiene todos los tópicos sagrados de las películas del oeste: diligencias, agentes indios corruptos, cortejos en los porches y las batallas épicas contra los indios. 

Un western que tiene toda la iconografía del cine del oeste 

Ford dibujo como nadie la cotidianidad de la vida en un fuerte, como conviven con la muerte acechándoles, el sufrimiento de las mujeres o esos bailes de oficiales. Lo bien que estaban representadas las costumbres de la vida en un puesto de caballería, las estancias y los dormitorios del fuerte o incluso el vestuario de los soldados y oficiales. 

La vida en el fuerte 

El director John Ford fue un gran creador de mitos, creo el género del cine del oeste con la película “La diligencia”. En 1948 rodó esta película que abrió el género de la Caballería en su lucha con los indios, después han existido más películas de fuertes rodeados de indios, sin ir más lejos “Fort Bravo”, con William Holden, pero siempre fue esta la mejor versión, según mi modesta opinión, la historia del militar loco, que acaba llevando a la masacre a sus hombres.


John Wayne, Henry Fonda, Shirley Temple y John Agar

Esta película está interpretada por John Wayne como el capitán York, y por Henry Fonda como el Teniente Coronel Tardey, y un papel secundario un habitual de las películas de Ford como era Víctor Mc Laglen. Wayne le regala a Fonda el papel más jugoso de la película, y Fonda lo agradece con una de las mejores interpretaciones de su carrera. 


John Wayne y Henry Fonda son los dos protagonistas 

Esta película nos cuenta la historia de un teniente coronel, que es destinado a un pequeño fuerte de perdido en mitad del desierto, está empeñado en lograr honores, cumpliendo las ordenes a raja tabla, imponiendo una fuerte disciplina en el ejercito, posición que choca en todo momento con el capitán, que sabe y conoce como es la vida allí, y como se debe tratar a los indios de estas tierras. 


Puesto de caballería remoto 

En mi opinión es un western muy importante, porque fue el primero que dio voz a los indios, al contrario que en otras películas del oeste, aquí conocemos lo que piensan y les oímos hablar y conocer sus motivaciones. Otra cosa a resaltar, es que los indios no son los malos de la película, aquí el que desata las hostilidades es el agente indio corrupto (el hombre blanco). 


La primera vez que hablan los indios en el cine del oeste

Otra de las cosas que más me gusta de este film es como dibuja Ford a las mujeres de los soldados (“Army wifes”), lo difícil que es ser la esposa de un soldado que se va a la guerra, y no sabe si lo volverá a ver. Muy bonita también la imagen de las esposas viendo marchar a sus maridos a una muerte segura, y como una de las esposas prefiere no llamar a su marido que le han concedido cambio de destino, porque está enormemente orgullosa de él, y de la profesión que ha escogido. En su día tuvo mucha polémica una de las frases del film, pronunciada por la mujer de un oficial. 

“Ya no les veo, solamente se ven las banderas”, como siempre no faltaron los críticos de Ford atacándole de cosas que en nada tienen que ver con el cine. 


"Army wifes"

Henry Fonda interpreta magistralmente al teniente coronel, Owen Thursday, un antiguo general degradado a un puesto de caballería remoto, claramente inspirado en el general Custer, arrogante, prepotente, vanidoso y que no respeta a sus enemigos. Como se puede ver en el brillante diálogo siguiente: 

"- Coronel: Voy a convertir a este regimiento en el mejor de toda la frontera.
 - Capitán: Aquí no se pueden ganar honores.
 - Coronel: Se van a cumplir las ordenanzas a rajatabla, y no vamos a tener ningún problema con los ligeros picotazos de unos indios cobardes, al contrario que otros lugares donde se enfrentan al valeroso sioux.
- Capitán: ¿Cobardes?, dicen que unos Sioux atacaron una vez un poblado apache, y dicen los que lo vieron que se podía seguir su retirada por el rastro de cadáveres que fueron dejando. 
- Coronel: De la que venía hacia aquí he visto algunos de sus apaches.
- Capitán: Con todos los respetos señor, SI LOS HA VISTO NO ERAN APACHES."

Por eso que la batalla final de la película nos recuerde tanto a la batalla de “Little Big Horn” donde el indio Toro Sentado masacro a la compañía del general Custer. 


Batalla claramente inspirada en la batalla de Little Big Horn 

No creo que el general Thursday fuese un mal estratega, porque en una de las escenas vemos como utiliza brillantemente un carromato para derrotar a los indios en una batalla, además creo que Henry Fonda fue durante la guerra civil un héroe condecorado, pero comete uno de los peores errores que se puede cometer en una guerra, que es menospreciar al enemigo, el no saber adaptarse a las guerras indias y a la manera de vivir en el oeste. Su soberbia lleva a sus hombres a una muerte segura. 


Henry Fonda nunca se adaptará a la vida del oeste

La historia de Fort Apache está inspirada en un relato corto de James Warner Bellah para “The Saturday Post” llamado “Masacre”, donde el propio James firmó el fantástico guión de la película, como curiosidad decir que el papel interpretado por Henry Fonda al final del relato se suicidaba.


"Massacre" relato que inspiró esta película 

Una preciosa escena ocurre cuando viendo que van a matar a su regimiento, en un último acto de honor, decide volver a morir con sus hombres, se puede decir que la muerte le redime, por eso el bonito primer plano de Wayne mirando a Fonda con respeto y admiración por salvar su honor con su muerte. 


Precioso primer plano de Wayne 

Al igual que ocurría en “El hombre que mató a Liberty Valance”: “Cuando la leyenda se convierte un hecho, imprime la leyenda”, para salvar el honor del regimiento y del coronel muerto, es precioso el parlamento de Wayne con el reflejo de los jinetes sobre el cristal. 

- "Periodista: Debió ser un gran hombre y un gran soldado
- Capitán: Nadie murió con mayor coraje, y obtuvo más gloria para su ejército.
- Periodista: Se ha convertido en leyenda y es el héroe de los escolares norteamericanos. Siempre suele ocurrir lo mismo se recuerda a los Tardey y los demás quedan olvidados.
- CAPITÁN: NO QUEDAN OLVIDADOS PORQUE NO HAN MUERTO, ESTÁN AQUÍ CON UNA PAGA DE 13 DÓLARES AL MES, Y UN RANCHO DE ALUBIAS SOLAS, Y LO MAS PROBABLE ES QUE COMAN CARNE DE CABALLO ANTES DE QUE TERMINEN LA CAMPAÑA, REÑIRÁN EN EL JUEGO, O POR UNA BOTELLA, PERO COMPARTIRÁN HASTA LA ULTIMA GOTA DE AGUA, CAMBIARAN SUS ROSTROS SUS NOMBRES, PERO SON ELLOS EL REGIMIENTO, EL EJERCITO REGULAR, AHORA Y DENTRO DE 50 AÑOS, EL LO CONSIGUIÓ UN REGIMIENTO DEL QUE UNO SE PUEDE SENTIR ORGULLOSO." 


Épico final 

Y con estas palabras se termina la película, es muy curioso el final a pesar de que el coronel Thursday había llevado a sus hombres a una masacre, lo convierten en héroe nacional, para salvar el orgullo y el honor del regimiento. 


La muerte redime a Henry Fonda

Un rasgo común de las películas de John Ford era el enorme respeto que tenía por los indios, en todas sus películas los respeta, incluso en esta que los indios atacan salvajemente al ejército regular, ataque que realizan porque no pueden vivir más en la reserva sin comida, ni bebida, y solamente se ven forzados a atacar por pura supervivencia. 


Maravillosos e inolvidables secundarios

Otra característica común de las películas del oeste de John Ford, era que casi siempre las rodaba en Monument Valley, un paisaje de espectacular belleza que podemos admirad en la escena que montan a caballo la hija del Coronel y un joven soldado que la pretende. 


Shirley Temple paseando por Monument Valley 

Otro de los pasajes que hacen más grande este western son los hermosos pasos de baile en la oscuridad del porche de la hija del coronel, Shirley Temple, y el joven soldado, John Agar. Que bien está la niña prodigio en este western, transmite felicidad y alegría durante toda la película, que como curiosidad ya participó siendo niña en otra película de John Ford llamada “La mascota del regimiento”, ya que como todo el mundo sabía Ford adoraba a esa niña. 


Shirley Temple y John Agar eran pareja en la vida real

Existe en la película una de esas persecuciones que hizo famoso a John Ford, la de un carromato perseguido por unos indios furiosos, con gran semejanza a la persecución de “La Diligencia”, excelente persecución que nada tiene que envidiar a las escenas de acción de las películas actuales, con unos magníficos especialistas. Un rasgo común del cine de Ford, la gran cantidad de buenos especialistas que tenían sus películas, como montaban a caballo, saltaban y caían del mismo. 


John Wayne matará unos cuantos indios en esta película

Lo hermosa escena de la batalla final, los soldados atrapados en ese círculo, se produce un silencio sepulcral, los soldados liderados por el general Thursday miran fijamente a la muerte a la cara, este silencio es roto por el ruido de los cascos de unos caballos y los gritos de los indios que cada vez se oyen más cerca y más alto, se produce una nube de polvo, y cuando la nube se levanta, todos los hombres del circulo están muertos. Épica muerte, que no creo que diferenciase mucho de la muerte real del General Custer y su batallón. 


Fonda ha sido derribado del caballo


Fort Apache coloreada 

Y por último una de las escenas más grandes y bonitas de la filmografía de Ford, y me estoy refiriendo al baile de suboficiales, rodado con la maestría que solamente tenía Ford, con esos planos con gran profundidad de campo. La liturgia, el porte, la marcialidad, la elegancia, la seriedad, y sobre todo la épica y la emoción como se encuentra rodada toda la escena. Un baile mágico dentro de la gran filmografía del hombre que hacía películas del oeste, con la música totalmente reconocible de “El Hombre tranquilo”.

Momento mágico de la filmografía de Ford 

Baile de suboficiales 

Henry Fonda bailaba muy bien 

sábado, 2 de agosto de 2014

PASIÓN DE LOS FUERTES (1946)



Después de las vacaciones llego con más fuerza que nunca para hablaros del clásico del oeste de John Ford “My darling Clementine”, donde nos cuenta la emocionante historia del Tiroteo de O.K. Corral que enfrentó a los hermanos Earp y a los Clanton. 

Recientemente he visto el Bluray de esta película y los extras nos contaba cosas muy interesantes que desconocía de la película.

La primera cosa ha comentar que el título de la edición del Bluray en español es “La pasión de los fuertes” con el artículo delante, cuando el primer título que se le dio en España fue “Pasión de fuertes”, así que la conoceremos por su título en inglés “My Darling Clementine”, que es el que más me gusta. Lo que está claro que es una verdadera obra maestra de “El hombre que hacía películas del oeste”, un western ejemplar de acción, descripción de personajes y una fotografía irrepetible. 

Jonh Ford en un descanso del rodaje 

Las curiosidades de los extras dicen que el 25 de junio, el productor Darryl Zanuck en un memorándum Zanuck le decía a Ford que no le gustaba el montaje de la película: “No te dije toda la verdad anoche cuando te comenté mis sensaciones de la película. No he podido dormir en toda la noche pensando en ello. Y hoy llevo dándole vueltas todo el día. Tienes en la película un gran número de escenas y secuencias sobresalientes pero para mí, la película en su conjunto es una completa decepción.” 

 El producor Darryl Zanuck
  
Parece ser que la película posee dos versiones, la versión del productor y la versión del director, y para desmitificar el mundo de las obras maestras y sus autores en el cine, la versión que conocemos y se estreno en el cine, es la versión con los retoques sugeridos y organizados por el productor Zanuck, también se dice que esos cambios no molestaron a Ford, aunque sea muy difícil de creer, debido a que sabemos que la película que tenía Ford rodada en su cabeza, era la que al final veíamos en la pantalla grande, ya que era un creador muy celoso de su trabajo. 

 John Ford durante el rodaje de esta película
  
En los extras del Bluray se comenta que la escena Fordiana por excelencia, donde Henry Fonda acude a la tumba de su hermano y habla con él, no fue rodada por Ford, y si incorporada después, tras considerar Zanuck que podría quedar muy bien en la película, recordando la escena de “El joven Lincoln”, en la cual Fonda también le hablaba a la tumba de un ser querido. De esta escena sabemos que al menos el primer plano no fue rodado por Ford, por una carta escrita por el propio Zanuck el 13 de julio de 1946 y mandada a quien realmente dirigió esa escena. 
 “Al señor Lloyd Bacon: Querido Lloyd, creo que las tomas que hiciste para My Darling Clementine son excelentes, y en particular la escena de la tumba, que debería ser una escena impactante. Firmado D.F.Z.”

 Henry Fonda habla a la tumba de un ser querido
  
El caso es que en España solamente se reconoce la versión del productor, la cual es la que ha pasado a la historia del cine. Dice la leyenda que Henry Fonda y Cathy Dawns volvieron al estudio varios meses después de acabar la película, para rodar el beso de la escena final, entonces es un maravilloso misterio que nunca sabremos. Tal como fuera, y rodase quien la rodase, hoy en día la versión que conocemos, es una de más grandes obras maestras del western clásico, y una de las mejores películas de la historia del cine. 


Bonita historia de amor entre Wyatt Earp y Clementine

El duelo de pistolas ocurrido realmente en OK Corral quizás sea la versión de cine más realista, porque como reconoció el propio Ford, coreografió la escena teniendo muy en cuenta la descripción de los hechos que el auténtico Wyatt Earp le había narrado tiempo atrás.

Lo cuenta él mismo en el libro de Peter Bogdanovich: "Yo conocí a Wyatt Earp. En los primeros días del cine mudo venía un par de veces al año a visitar amigos, vaqueros que había conocido en Tombstone, de los cuales había muchos en mi compañía. Creo que yo era ayudante de "atrezzista" entonces y le daba una silla y una taza de café y él me contaba el combate de O.K. Corral. Así que en Pasión de los fuertes hicimos exactamente lo que había ocurrido. No se limitaron a recorrer la calle y liarse a tiros; se trató de una hábil maniobra militar."

Victor Mature en el duelo final 

La razón de que me guste tanto este western es que es una película asombrosa, muy hermosa, rica en imágenes y en personajes, un western conciso y muy bien rodado, donde nos deja una de las mejores fotografías de la historia del cine.

El argumento es de sobra conocido: A Wyatt Earp (Henry Fonda), antiguo sheriff de Dodge City le ofrecen la vacante como comisario de la ciudad de Tombstone, tras haber desarmado a un peligroso delincuente. No tarda Wyatt en hacer amistad con un jugador y pistolero llamado Doc Holliday (Victor Mature). Éste ayudará a los Earp en su lucha contra los Clanton y finalmente participará en el duelo en el Ok Corral.

Fabuloso guión firmado por Samuel G. Engel y Winston Miller, que lo realizaron adaptando una historia de Sam Hellman, basada a su vez en el libro “Wyatt Earp, Frontier Marshal” de Stuart N. Lake. Este libro ya había sido llevado al cine en 1934 y 1939 con el título de Frontier Marshal, aunque en España sólo se estrenó la primera de las películas con el título “El alguacil de la frontera”. Y como muestra el fantástico diálogo entre el sheriff y el barman del saloon. 

- ¿Alguna vez has estado enamorado?
- No nunca, he sido camarero toda mi vida. 

La banda sonora incluye la preciosa canción popular My Darling Clementine de la que el film toma el título. 

  Preciosa canción "My darling Clementine"
  
Parafraseando al gran Jose Luis Garci hablando sobre Ford y el western: “Nadie ha filmado mejor que Ford un baile, un tipo hablando a una tumba, unos jinetes cruzando un río, la vejez, la soledad, la desilusión, la familia alrededor de la mesa, los entierros, las cocinas, el amor, los crepúsculos, el pocillo del café junto a la hoguera, las brumas, el deber, el cielo, los rostros, los caballos, las barras de los bares y esa cosa tan manida que llamamos existencia.” 

O las palabras de Orson Welles: “Como directores favoritos escogería a los viejos maestros, es decir: John Ford, John Ford y John Ford.”

Parte de la culpa de la grandeza de la película la tienen las interpretaciones de los actores principales, un Henry Fonda soberbio (en su vuelta al cine después de participar en la guerra), un prodigioso Victor Mature, que en contra de lo que mucha gente dice, creo que si era un buen actor, sino solamente falta verle recitar a Shakespeare en una bonita escena de la película, Linda Darnell seduciendo con sus canciones a todo el que entra en la cantina, Walter Brennan, en el papel de villano y enemigo de Fonda, todo héroe necesita un villano a su altura, y la hermosísima Cathy Dawns, como la dulce y delicada Clementine. 

Victor Mature recintando a Shakespeare

Ford tenía ese toque mágico que solamente tienen los maestros del cine, sino que alguien me explique cuál es la razón de que algo tan simple como ver a Fonda balanceándose en una silla, sea algo tan bello y mágico. 

  Henry Fonda balanceándose en una silla

Preciosa fotografía en blanco y negro, cada escena parece un cuadro pintado por un pintor renacentista, da la impresión que John Ford encargaba los cielos cada vez que iba a rodar una escena, un western con la más hermosa fotografía de todo el cine del oeste. Con muchas imágenes para el recuerdo, que se quedan en la memoria de todo amante del cine. 

 
 Muchas imágenes para el recuerdo

Muchas escenas mágicas, la anteriormente citada, típicamente Fordiana, donde alguien habla a la tumba de un ser querido, con ese cielo tan característico del cine de Ford, y de una exquisita fotografía en blanco y negro, es de una belleza extraordinaria. 

 Una escena muy Fordiana 
El paseo desde la oficina del sheriff de Wyatt Earp y su amada Clementine hasta donde están construyendo la iglesia del pueblo, que termina con un bonito baile, que bien filmaba Ford los bailes, recuerdo el baile de oficiales también con Fonda en “Fort Apache”. 

 Bonito paseo de enamorados
  

 Nadie filmaba los bailes como John Ford 
El duelo de pistolas tan bien filmado, como por ejemplo la nube de polvo que levanta un carro al pasar, y después de levantarse, vemos que Wyatt ya ha matado a uno de los Clanton. 

 Y dentre la nube de polvo aparece Henry Fonda

Linda Darnell levantando pasiones en el saloon donde trabaja, e intentando buscar la felicidad encontrando a un hombre que la entiende y le ayude a abandonar esa vida miserable que le ha tocado vivir.

Los preciosos títulos de crédito con la banda sonora de My Darlín Clementine, con unas señales donde van apareciendo.

 

 
Títulos de crédito 

Y por último ese final arrollador, donde Wyat Earp se despide de su querida Clementine, prometiéndole que volverá a verla, y dándole un beso casto en la mejilla, y ella viéndole partir hacia el horizonte, es de una belleza grandiosa.

No sabe usted como me gusta tu nombre.



Una de las más hermosas despedidas de la historia del cine  


Trailer de "My darling Clementine"