martes, 24 de enero de 2012

DUELO EN ALTA SIERRA (1962)


Muchas veces, me preguntan por que me gustan tanto los western, y una de las muchas razones que podría dar podría ser los últimos cinco minutos de esta extraordinaria película.

“Duelo en alta sierra”, es un western crepuscular de un director Sam Peckinpah que supo despedir a los años dorados de los western con dos autenticas joyas de western, esta y la mítica “Grupo salvaje”. Interpretada magistralmente por dos cowboys de la serie B, que aquí realizan la mejor actuación de sus vidas.


Randolph Scott y Joel McCrea interpretan a dos viejos vaqueros, donde su tiempo a terminado, muy semejante a los papeles interpretados por Clint Eastwood y Morgan Freeman en la obra maestra “Sin perdón”, y se unen para vivir una última aventura juntos. Estos dos viejos vaqueros tienen que transportar el oro de las minas de un poblado minero que se encuentra en la alta sierra, hasta el banco del pueblo que se encuentra en el valle.

Todos los diálogos de esta película, y sobre todo la mayoria de las secuencias se refieren a la vejez, y al paso del tiempo en el oeste que veremos a través de los ojos de dos viejos vaqueros que intentaran sobrevivir en unos tiempos que no les pertenecen. Peckinpah muestra un gran paralelismo entre los dos protagonistas, y los actores que los interpretan. Dos actores que su vida ha estado dedicada mayoritariamente al western, que aquí realizan su último western.
“La época de las vacas gordas ha pasado, y los días de los hombres de negocios han llegado”.


Dos viejos vaqueros intentaran sobrevivir en unos tiempos que no les pertenecen

Para ver que los tiempos han cambiado para nuestros dos viejos vaqueros:

- Veremos la entrada de Joel McCrea en el pueblo, el piensa que es aclamado por la gente, y lo que aclamaban era una carrera de dromedarios, posteriormente casi es atropellado por un coche. En el ocaso del western ya se podía ver coches en los western.
- Randolph Scott se tendrá que bajar del caballo por un dolor de espalda por cabalgar mucho rato seguido.
- Refrescando los pies en el arrollo doloridos por el duro camino. La simpática explicación del porque de un agujero en su bota.



- La conversación antes de dormir, con dos curiosos pijamas que llevan nuestros protagonistas, lamentándose como hubiese sido su vida si hubieran tomado otras decisiones en el pasado.
- La preciosa secuencia de Joel McCrea pidiendo intimidad para leer el contrato, porque le da vergüenza que sepan que necesita gafas para poder leer.

Pero sobre todo el tema central de la película es la amistad entre dos viejos vaqueros, y las conversaciones de los viejos tiempos. Puro cine.

Extraordinarios son los diálogos de esta obra maestra:

- “No te preocupes, lo que da el Señor no debe venderse, pero lo que da el diablo sí. Si es que puedes pagarlo.”
- “Lo único que quiero es vivir y morir honradamente.”
- “Sabes que lleva un hombre pobre cuando muere, el ropaje del orgullo, y le es muy poco útil como cuando lo llevaba en vida.”
- “Con el orgullo, viene la vergüenza pero la modestia es sabiduría…”

Me encantan las siguientes secuencias:

- El valor de en oro de su vida, medida por las heridas de bala recibidas, por las noches en la intemperie, por la soledad, si todo una vida dedicada a la ley se pudiese medir en oro nuestro protagonista seria ahora mismo rico.
- El primer encuentro de los protagonistas, donde vemos los nuevos tiempos a los cuales ya no pertenecen.
- El épico final, donde se produce el duelo de pistolas más grande de la historia del séptimo arte. Y esa muerte de Joel McCrea, donde muere con enorme dignidad, por cumplir con su misión aunque ello le cueste la vida.


Excelente fotografía, y preciosos paisajes. Maravillosa película para amantes de los buenos western, o simplemente para amantes del buen cine.



domingo, 25 de diciembre de 2011

WESTERN NAVIDEÑO

El otro día me preguntaron si existía algún western navideño, por la temática es difícil encontrar alguna película del oeste que tenga el espíritu navideño en ella, pues existen dos grandísimas excepciones que son: “Tres padrinos” de John Ford y “Y en Nochebuena se armó el Belén” de Terence Hill.
Tres padrinos (1948)
Como nos dice el comienzo de la película "Tres Padrinos" es una luminosa estrella de las primeras películas del oeste. El maestro John Ford creador de grandes mitos y el inventor y creador de los primeros western realizó esta película navideña por encargo rodándola en 30 días entre el rodaje de su trilogía de la Caballería, y como no la trama la desarrollaría en el oeste. 

Como una gran familia que se reúne por Navidad, Ford reunió a su gran familia para desarrollar este western con sus grandes amigos: John Wayne, Ward Bond, Ben Johnson, y Merian C. Cooper (productor), con otros grandes actores secundarios como Pedro Armendáriz y Harry Carey Jr., John Ford regaló uno de los papeles principales al hijo de Harry Carey, un viejo actor amigo de Ford que coincidió con el en sus primeras películas mudas, y que murió antes de hacer las paces con el testarudo director, por eso le dedica esta película incluyendo a su hijo en el excelente reparto. 

Este western mezcla con habilidad los relatos evangélicos relacionados con la Navidad con la iconografía de los western de Ford. Relacionado con la Navidad, tenemos al niño que nace el día de Navidad, 3 hombres sabios que llegan del este para verle, una estrella que les guía en su camino, un asno, y la Ciudad de Jerusalén. Del mundo Fordiano tenemos su famoso paisaje, el sheriff que persigue a los atracadores de bancos, el duro y caluroso desierto, el gran John Wayne, el  honor, la amistad y el valor de la palabra.

Tres padrinos 

Tiene grandes escenas para el recuerdo, el carromato donde nace el niño (con semejanza al arco del portal de Belén), la nana que le canta Harry Carey al niño, los ladrones de bancos que antes de atracarlo se paran a tomar un café en casa del sheriff y la magnífica despedida de John Wayne en la estación de tren, nunca se tuvo tanta alegría para despedir a alguien que se dirige a la cárcel.

Disfrutaran de unos reyes magos muy especiales, tres ladrones de bancos, cosas del genio John Ford.

Unos reyes magos en el oeste 


Y en Nochebuena se armó el Belén (1994)


Alguien se sorprenderá de ver en este blog a Terence Hill & Bud Spencer, pero Terence Hill que aquí hace de director, es un gran conocedor del spaguetti-western, hasta interpretó el personaje clásico de Django en “El clan de los ahorcados” y aquí le rinde su muy merecido homenaje al género y también es un viaje nostálgico al pasado 20 años después de triunfar en Europa con su gran amigo Bud Spencer como pareja en el cine. 

Aquí rinde homenaje a los maestros del spaguetti-western: Sergio Leone, Sergio Corbucci, Enzo Barboni y Tonino Valierii.

Muchos guiños cinéfilos: El carromato donde el cazarrecompensas guarda a los criminales para cobrar la recompensa y el robo del banco ("La muerte tenía un precio”), el pistolero que evita el ahorcamiento cortando la cuerda en el último momento (“El bueno, el feo, y el malo”) y la serpiente de cascabel que muerde al niño (“Valor de ley”).

Y sobre todo rinde un homenaje al personaje más famoso de su carrera, Trinidad, de “Le llamaban Trinidad”, y “Le seguían llamando Trinidad”. Los platos de judías, los duelos de pistolas que desarman a los pistoleros de un solo disparo, la gabardina y caballo blanco, los hermanos cazarrecompensas y la pareja formada por el más rápido y por el más fuerte del oeste.

Y sobre todo las gotas de humor del film, la mecedora que no acompasa el ritmo, el ahorcamiento de Bud Spencer, el sheriff y su obsesión por el ajedrez, una extravagante emboscada y la famosa y simpática pelea final.

Esta película es un homenaje al cine de una pareja cómica que triunfaron en todo el mundo y a cualquier tipo de persona y de edad. Aplicando una receta simple, las divertidas peleas con bofetones en estéreo. 

Una película nostálgica y emotiva, 2o años después de triunfar en Europa como pareja cómica,  aquí nos regalan su última pelea juntos en su despedida del cine, una pelea que nos traslada a nuestra juventud y niñez de cuando disfrutábamos con las peleas de este par de irrepetibles e inolvidables amigos italianos.


Después de 20 años le seguían llamando Trinidad 


La última pelea de Bud Spencer y Terence Hill




martes, 1 de noviembre de 2011

RANDOLPH SCOTT Y JOEL McCREA





RANDOLPH SCOTT Y JOEL McCREA LOS REYES DE LA SERIE B DEL WESTERN AMÉRICANO.

Randolph Scott y Joel McCrea fueron unos de los rostros más populares de los western de serie B de los años 50, que justo al final de sus carreras el gran
Sam Peckinpah les unió en un western crepuscular de unos cowboys veteranos en su última cabalgada.


RANDOLPH SCOTT (1898-1987)



Uno de los rostros más populares del western americano de la década de los 50, en especial gracias a la asociación mantenida con el director Budd Boetticher en una serie de películas muy interesantes de bajo presupuesto.


Randolph Crane (su apellido auténtico) nació en 1898 en Virginia. Su infancia trascurrió en el estado de Carolina del Norte donde se graduó en Ingeniería Textil.

Poco después se sintió atraído por el mundo del cine y estudió interpretación en el Pasadena Community Playhouse, logrando debutar a finales de los años 20 en la película "The Far Call" (1929) gracias a la amistad entablada con el legendario productor Howard Hughes, con quien había coincidido en la universidad de Carolina del Norte

Comenzó a participar en algunas películas como figurante a finales de los años veinte. Tras su aparición en El virginiano fue descubierto por los agentes de la Paramount, quienes le contrataron, con lo que comenzó a protagonizar películas, especialmente comedias románticas, dramas, películas de aventuras y algunos westerns. En los años treinta destaca sobre todo una serie de westerns dirigidos por Henry Hathaway y su papel de Ojo de Halcón en una versión de El último mohicano”, de George B. Seitz.

A principios de la década de los 30, Randolph conoció a un actor que también acababa de llegar a Hollywood llamado Archie Leach, pero que pasaría a la historia con el seudónimo de Cary Grant, uno de los mejores actores que ha conocido la historia del cine.

Los dos congeniaron y decidieron irse a vivir a la misma casa, conocida desde fuera como "Bachelor Hall" (que se puede traducir como la mansión de los solteros). Esta unión hizo correr ríos de tinta sobre la supuesta relación homosexual de Cary y Scott (con picantes fotos en la piscina) pero lo cierto es que multitud de chicas (especialmente starlets) salían y entraban sin cesar de su mansión.

Con su gran amigo (y con Irene Dunne) compartió créditos en la divertidísima "Mi Mujer Favorita" (1940) dirigida por Garson Kanin que probablemente sea una de las mejores películas de Randolph Scott en la década de los 40. En los años 1940 su estrella no deja de crecer; se va especializando cada vez más en los westerns, “Oro, amor y sangre” de Michael Curtiz donde salían también Humphrey Bogart y Errol Flynn, Belle Star”, de Irving Cummings, y sobre todo “Espíritu de conquista”, del gran Fritz Lang. Además de los westerns es de destacar su participación en el clásico del cine de piratas “El capitán Kidd”, junto al gran Charles Laughton.

En 1944, Randolph se casó con Marie Patricia Stillman, matrimonio que perduraría hasta su muerte, ocurrida en el año 1987.

Scott ya había protagonizado bastantes westerns en su carrera, pero fue en los años 50 con la creación de su propia productora, y llamada Ranown, cuando intervino en sus títulos del género más destacables. Su sociedad con el citado Boetticher produjo estimables frutos en sus siete colaboraciones.

Tras protagonizar "Duelo En La Alta Sierra" (1962), Randolph Scott se retiró del cine.

JOEL McCREA (1905-1990)

Nació en California y se interesó en la interpretación tras graduarse. Trabajó en el cine como extra desde 1927, antes de ser escogido para hacer un papel importante en “The Jazz Age” (1929). Tras esta película consiguió un contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer, y después otro con RKO Pictures. Se asentó como un atractivo protagonista masculino, lo bastante versátil como para trabajar tanto en dramas como en comedias.

En los años treinta, McCrea protagonizó dos westerns de Cecil B. DeMille, “Wells Fargo” (1937), con su futura mujer Frances Dee, y Unión Pacífico (1939), junto a Barbara Stanwyck. Alcanzó el estrellato a principios de los años cuarenta, con películas como “Enviado especial” (1940), de Alfred Hitchcock, y “Los viajes de Sullivan” (1941), de Preston Sturges.

En la última etapa de los años 40 y la década de los 50 intensificó sus apariciones en westerns, siendo los más destacados "Río fronterizo" (1953), de George Sherman con Yvonne de Carlo, "Wichita" (1955) de Jacques Tourneur con Vera Miles, y "Juntos hasta la muerte" (1957) de Raoul Walsh con Virginia Mayo.

McCrea también protagonizó dos westerns de William A. Wellman, “Una gran señora” (1942), otra vez con Stanwyck, y “Las aventuras de Buffalo Bill” (1944), junto a una mujer de carácter como Maureen O'Hara. Tras el éxito de “El virginiano”, en 1959, Joel McCrea y su hijo Jody McCrea protagonizaron la serie de la NBC “Wichita Town”, la cual duró una temporada.

Era tal su pasión por los western que después de “Duelo en alta sierra”, McCrea prefirió dedicarse el resto de su vida al trabajo de ranchero. En 1969, fue incluido en el Western Performers Hall of Fame de Oklahoma, y también tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y otra por su contribución a la radio. Hoy en día, la tierra donde se encontraba el rancho de Joel, existe un parque conocido como "Joel McCrea Park".

Estatua de Joel McCrea en la ciudad de Amarillo

FELIZ HALLOWEEN COWBOYS


FELIZ HALLOWEEN COWBOYS

lunes, 17 de octubre de 2011

UNION PACIFIC (1939)




Hoy la película que me gustaría recomendar es una joya del director que más hizo por el cine espectáculo. Estoy hablando de Cecil B. De Mille uno de los directores más espectaculares y grandiosos de la historia del cine. Su cine será recordado siempre por sus superproducciones de epopeyas históricas y religiosas.

La magia de Cecil B. De Mille se verá en épicas superproducciones, con elevado presupuesto, grandes estrellas de Hollywood, grandes decorados, y gran cantidad de extras. Son de carácter religioso como “Los diez mandamientos”, “El signo de la cruz”, “El rey de reyes”, también de carácter histórico como “Cleopatra”, “Juana de Arco” y “Las cruzadas”, y de aventuras como “Los inconquistables”, “Policía Montada del Canada”, y “Piratas del Caribe”.
Realizó dos western memorables este y la historia de Bufalo Bill y Juanita Calamidad en “Bufalo Bill” con Gary Cooper y Paulette Goddard.

En esta película quiso contar la épica historia de la unión del país a través del ferrocarril con el apoyo de los hombres y mujeres que vivieron y sufrieron para conseguir dicho logro. Esta película en su día gano el premio a la mejor película en el año 1939 del Festival de Cannes y al año siguiente el óscar a los mejores efectos especiales que para la época que se rodó son espectaculares, y no gano más porque fue el gran año de “Lo que el viento se llevo”.
El argumento de la película gira a una carrera entre dos empresas rivales la Union Pacific y la Central Union, es la carrera por ver quién era la empresa que tiraba más kilómetros de vía, en la unión del este con el oeste de los EE.UU mediante el ferrocarril. Nos cuenta el esfuerzo de los primeros pioneros del oeste, que demostraron arrojo y valentía para poder atravesar ríos, montañas, luchar contra los elementos y contra los indios, que al contrario de lo que ocurría en las películas de Ford los indios si eran los malos de la película.


Magníficos están el trío protagonista, que se encuentran atrapados en un triángulo amoroso, el malo Robert Preston; el bueno, un buen actor visto en numerosos western de serie B Joel McCrea, y la protagonista femenina Barbara Stanwyck, que al igual que ocurría con Paulette Goddard en Bufalo Bill, no eran actrices de mero acompañamiento del héroe, sino mujeres de armas tomar, con valentía, arrojo y carácter para defender lo suyo. Nos encontraremos con secundarios de lujo, como Brian Donlevy (que gran villano era) le recuerdo otro villano legendario en la estupenda “Tierra generosa” de Jacques Tourneur y Anthony Quinn, en uno de sus primeros papeles en el cine, que como curiosidad ya había debutado años antes con Cecil B. De Mille como indio en “Bufalo Bill”.
De Mille fue un director poco convencional y adelantado a su tiempo. Aquí Barbara Stanwyck casada con Robert Preston, se encuentra enamorada de Joel McCrea, y en una de las escenas le da un beso apasionado a su amante, algo inusual y difícil de ver en el cine en esa época por la censura, que por cierto cuando la vuelvan a ver sabrán que fue censurada porque la escena se encuentra en versión original y no doblada como el resto de la misma.

De Mille ejerció una dictadura férrea sobre los rodajes e igualmente a la hora de preparar al detalle sus producciones, pero supo rodearse de un buen equipo, especialmente de directores de fotografía y de guionistas.

Lo que hace tan especial esta película son las escenas de acción, el ataque indio al tren, ese tren intentando cruzar el desfiladero lleno de nieve, la persecución de los forajidos que robaron la nomina de los trabajadores del ferrocarril, las peleas. Me encanta la aventura épica que engloba toda la película, y como gracias al esfuerzo de estos pioneros se llego a conseguir lo inimaginable cuando comenzó su aventura.

Una época donde a medida que llega el ferrocarril a las ciudades, llega el progreso a las mismas, pero con él los pistoleros, jugadores de póker, mujeres de mal vivir, peleas, en definitiva ciudades sin ley alguna. Como muestra de ello, cuando el protagonista entra en uno de los salones de la ciudad, se nos muestra todo los tópicos del salvaje oeste en ese salón con todo los ingredientes para que alguien vaya a salir con los pies por delante.

Ese final mágico después de muchos avatares, muertes y aventuras, las dos locomotoras se encuentran finalizando con un apretón de manos, que significa el comienzo de la exitosa historia del ferrocarril. Una de las razones por la cual me encanta esta película, es que me gustan los trenes y viajar en tren. Para todos los que les gusten los trenes, no se pierdan esta película con el nacimiento de la primera línea de ferrocarril que recorrió de este a oeste los EE.UU.


La UNION PACIFIC pase lo que pase siempre llega a su destino.



martes, 4 de octubre de 2011

7 men from now


Hoy me encantaría comentar una película muy poco vista por los aficionados al western. Es una película que no recuerdo que fuese emitida en televisión, y me ha costado mucho trabajo obtenerla para verla, y después de mucho buscarla solamente la he conseguido en versión original con subtítulos en español.


Sin embargo estamos en una de las joyas del western americano, fue la primera colaboración de dos genios como fueron Budd Boetticher y Randolph Scott, que llegaron hasta encontrarse hasta en siete ocasiones. Creo que el western americano le debe mucho a estos dos, pero siempre han sido infravalorados por la crítica y el público.

La historia es muy simple, un antiguo sheriff atormentado por el asesinato de su mujer en un robo a la Wells Fargo, intentará vengarse de los siete culpables del asesinato.

El guión corre a cargo de Burt Kennedy, una habitual guionista de los western de Butt Boetticher, que posteriormente dirigiría algún que otro western estimable como “Asalto al carro blindado” ya comentada en este blog. El argumento es muy típico para una película del oeste, pero los diálogos son magníficos y como muestra el arrollador principio del film.

Un vaquero llega a una cueva para resguardarse de una tormenta, y se encuentra con dos forasteros que se encuentran tomando una taza de café en el interior de la cueva.

- Randolph Scott: No pretendo molestarles, pero no pude evitar ver su fuego desde la cresta.
- Forastero 1: Ya oíste al caballero, sólo se detuvo a refugiarse de la lluvia. ¿No es cierto?
- Randolph Scott: Cierto.
- Forastero 1: Entre.
- Randolph Scott: Gracias. Agradecería una taza de ese café.
- Forastero 1: Sírvase usted mismo.
- Randolph Scott: Gracias.
- Forastero 2: Es una noche terriblemente lluviosa para que hombre esté fuera.
- Randolph Scott: Seguro.
- Forastero 2: Debe haber cabalgado un largo camino.
- Randolph Scott: Caminé.
- Forastero 2: ¿No tiene caballo?
- Randolph Scott: Tenía. Los Chiricahua me asaltaron a unas 10 millas de aquí.
- Forastero 2: Le robaron.
- Randolph Scott: Y me comieron el caballo.
- Forastero 1: ¿No le conozco de alguna parte, señor?
- Randolph Scott: ¿Ha estado alguna vez en Silver Springs?
- Forastero 1: No puedo negarlo.
- Randolph Scott: Vengo de allí.
- Forastero 1: Escuché que hubo un asesinato en Silver.
- Randolph Scott: Sí, lo oí.
- Forastero 2: La lluvia está amainando Clint, será mejor que nos movamos antes de…
- Randolph Scott: ¿Por qué tanta prisa, no hay ningún pueblo cercano?
- Forastero 1: Ese asesinato…. ¿cogieron a los tipos que lo hicieron?
- Randolph Scott: A dos de ellos.


A continuación se ven a los dos caballos de los forasteros y se oyen dos disparos. Lo siguiente que vemos es a Randolph Scott, montado en un caballo y cargando con otro caballo. Es una elipsis magistral, un verdadero toque de un genio.

Con este principio de la película, ya nos ha presentado al protagonista, y ya sabemos mucho de él, sabemos que quiere vengar a alguien, y que no se detendrá ante nada ni nadie para cumplir su venganza. Es uno de los mejores principios de un western de la historia del cine. 


Intro "7 men from now"

El villano magistralmente interpretado por un gran Lee Marvin en el principio de su carrera, recordemos que posteriormente interpretaría el legendario papel de villano en el western “El hombre que mató a Liberty Valance” de John Ford. Aquí interpreta a un educado villano, elegante, mujeriego, y con un alto código del honor. Me encanta cuando la mujer le da una taza de café, y el amablemente le da las gracias quitándose el sombrero. La conversación dentro del carromato que termina en una pelea entre ambos. Y sobre todo el duelo final entre los dos, un duelo puro típico del viejo oeste. Magistral secuencia. 


Randolph Scott & Lee Marvin





Pero sobre todo lo que es 7 men from now, es una gran historia de amor. La bonita historia de amor entre la preciosa Gail Russell y Randolph Scott, ella atrapada en un matrimonio a un hombre el cual no quiere, y él con el recuerdo de su mujer que debe ser vengada. Preciosas son las miradas furtivas, las conversaciones entre ambos, el precioso Good Night que le desea Gail Russell a Randolph Scott que se encuentra durmiendo debajo del carromato en el que se encuentra ella. La despedida, cuando están a punto de aflorar los sentimientos y se queda el beso en el aire. Y sobre todo el final, con la muerte de su marido, los dos viudos no hace falta que sigan reprimiendo sus sentimientos.

- Randolph Scott: Creo que tomó una sabia decisión, Sra. Greer. Creo que California es un lugar extraordinariamente bello.

- Gail Russell: ¿Y usted?
- Randolph Scott: Aceptaré ese trabajo de aguacil en Silver. Si alguna vez vuelve a suceder, cuando usted ande cerca…confesaré que estaré allí.
- Gail Russell: Recordaré eso.
- Randolph Scott: Adios, Sra. Greer.
- Gail Russell: Adios.
- Gail Russell: Conductor.
- Conductor: Señora.
- Gail Russell: Saque mi equipaje de la diligencia.
- Conductor: ¿El no viene con nosotros?
- Gail Russell: No por el momento.

Porque nunca un adiós en el cine fue tan hermoso. Pura magia, y cine en estado puro.