jueves, 19 de junio de 2014

LOS GIGANTES DEL BOSQUE (1952)


 
Hoy me gustaría recordar otro gran western olvidado por el gran público. Lo primero que gustaría decir sobre ella, es que la película bien merece una remasterización. El Dvd que tengo de ella, el color es el adecuado, pero el sonido es pésimo, no se encuentra bien doblada y la música es horrible, el sonido no es nada bueno y se oye continuamente una musiquilla de fondo que chirria y no nos permite oír nítidamente los diálogos. Creo que no existe ninguna copia mejor de la película, así que merecería que la remasterizaran para disfrutarla en su plenitud. 

DVD de la película "La ley de la fuerza"

El argumento de la película es más cercano al cine de aventuras que al western y quizás hubiese sido mejor en manos de otro director como por ejemplo Raoul Walsh o Henry Hathaway. 

 Cartel de la película "The big trees"

El director es el interesante Felix E. Feist, un director que vino de la televisión, que realizó algún largo también destacable. En la televisión triunfo con series ambientadas en el salvaje oeste como: “Zane Grey”, “Tombstone Territory”, “The texan” y “Riverboat”. En el cine se prodigó menos y cabe destacar las fabulosas películas de cine negro: “Autostop hasta el infierno” (1947), “Mañana será otro día” (1951) y sobre todo “Una mujer peligrosa” (1952) con una maravillosa Joan Crawford.

Lo que hace de este western una película más que estimable, es el protagonismo de un gran Kirk Douglas, en plena popularidad y en la cima de su carrera, que aquí borda el papel de rufián, aventurero, seductor, embaucador y hombre sin escrúpulos, que por amor se convierte en un hombre honesto y con ideales. Douglas era uno de esos actores que con su sola presencia llenaba cualquier película en la cual participaba. 





 Kirk Douglas es el protagonista absoluto de este western

El argumento nos cuenta el hecho real acaecido en el año 1900 en California centrada en el interesante mundo de los madereros, y su polémica ley, que permitió que los bosques  fueran despojados de los verdaderos propietarios que habían vivido en ellos durante generaciones, para que gente sin escrúpulos los explotaran (reclamando unos terrenos que no les pertenecían) por el mero hecho de tener dinero.


Los gigantes del bosque 

Jim Fallon (Kirk Douglas), un hombre sin escrúpulos que trabaja en una explotación forestal, y su amigo Yukon Baurns llegan a la tierra de las grandes secuoyas. El propósito de Fallon es estafar a un grupo religioso liderados por Elder Bixby (Charles Meredith) que se niega rotundamente a la tala de los grandes árboles, que acaban de enterarse de que las reclamaciones que han hecho de sus tierras carecen de validez. Pero con lo que no contaba Jim Fallon era de enamorarse de Alicia (Eve Miller), la hija de Bixby. 



Kirk Douglas en uno de los muchos apuros que pasará durante la película

La película nos deja muchas imágenes para el recuerdo: la cámara girando alrededor de una preciosa secuoya gigante mientras la va midiendo Douglas, las secuoyas son los árboles más grandes del mundo, llegan a medir 28 pies y medio de diámetro.

Muchos diálogos para el recuerdo:

- “Eres un buen capataz, pero la gente te dice adiós antes de digas hola”.

- “Todo aquello por lo que el hombre lucha, se llama belleza. La belleza de una mujer hace mover el mundo”.

- “El Señor ayuda a quien se ayuda a sí mismo”.

- "Tú no te acercas a un felino estando en el bosque a pesar de que sus brillantes ojos te atraigan".


- “No pierda de vista las marcas de leopardo”.

Las escenas de naturaleza en el bosque son muy hermosas, todo acompañado de un primitivo Technicolor, rodada en preciosos escenarios naturales, especialmente bonita y llamativas las escenas de cómo se talan estos grandes árboles. Creo que es de las películas que mejor reflejan la industria maderera. 



Primitivo y precioso Technicolor

Muy divertidas e interesantes son todas las tretas, engaños, jugarretas que se hacen los personajes unos a otros para tener y control y la posesión de las tierras a las cuales pertenecen a las grandes secuoyas. 


 Tretas y engaños durante toda la película

Una curiosidad, la comunidad religiosa quiere salvar a los árboles más altos y más viejos, talando los árboles más pequeños, cuando la lógica dice que es que mejor talar los árboles más jóvenes. 



Patrice Wymore y Kirk Douglas


La película va creciendo emoción a medida que avanza la película, para explotar en el tramo final de la misma, con grandes y espectaculares escenas de acción, como el árbol que cae sobre la casa, o ese tren sin frenos que circula sin control hacia un puente derruido mientras Kirk Douglas va saltando de vagón en vagón para salvar a su amada. Y por último las buenas escenas de acción del final de la película, como son las peleas en la presa y encima de un precioso puente de madera. 

Espectaculares las escenas de acción

Que hermosa es la historia de amor entre sus dos protagonistas, su juego de miradas, de gestos, dos personalidades muy distintas condenadas a entenderse. Y como ella va contra sus negocios de él, y él va en contra de las creencias religiosas de ella, pero aún así el amor es más fuerte que todo eso y logran vencer a todas las adversidades. Se odian, pero si quieren a la vez, quizás por aquello que dicen que los amores reñidos son los más queridos. Que bien y que hermosa está Eve Miller, seduciendo al bueno de Douglas. Curioso que esta actriz no triunfara en Hollywood, con apenas unos pequeños papeles como secundaria en películas no muy buenas. 







Kirk Douglas y Eve Miller una bonita pareja

Me gusta mucho el primer encuentro entre ellos, donde Douglas la sube en sus brazos para evitar que se manche su vestido de barro, ya no existen caballeros en el cine como Kirk Douglas. Y más bonita todavía el juego de seducción entre ellos en mitad del bosque. La película es una buena muestra de la fuerte personalidad arrolladora de este gran actor que era Kirk Douglas.

Existe un momento realmente mágico, como es el instante en el cual los dos enamorados se encuentran en la tumba de su amigo recientemente fallecido, la cual se encuentra en mitad de bosque de secuoyas gigantes, donde el peso de la culpa y en ese paisaje tan hermoso, ejerce un cambio de actitud en el protagonista.

La ley de la fuerza es una película muy amena y entretenida, que hacia el final de la película se convierte en espectacular. En resumidas cuentas un western muy interesante, que como otros grandes títulos han quedado olvidados en la memoria de los western-maníacos. 




Película completa "Los gigantes del bosques"

lunes, 19 de mayo de 2014

ASALTO AL FUERTE CLARK (1953)


Recordando westerns olvidados por el gran público, hoy me gustaría recuperar un western poco conocido por los aficionados del género, “Asalto al fuerte Clark” otro western que retrata fenomenalmente la lucha entre los indios y la caballería en el salvaje oeste. De reciente visionado para escribir la entrada de este blog, porque era una película que había visto hace muchos años, me sorprendió muy gratamente porque pensé que era peor película de lo que realmente es. 



En mi opinión tiene tres ingredientes que hacen de este western de imprescindible visión, en primer lugar la dirección de un maestro de la serie B, George Sherman, un verdadero artesano del cine del oeste de serie B, pero que engrandeció el género con su buen hacer bajo las cámaras con un puñado de películas de bajo presupuesto y de obligada visión para amantes del género como: “El gran Jack”, “El gran jefe”, “Río fronterizo”, “Piel roja”, “Río abajo” y “El enmascarado”


George Sherman entre Gilbert Roland y Shelley Winters 

Otro ingrediente es el protagonista de nuestra historia, Jeff Chandler, inconfundible actor americano de piel morena y cabellera blanca, con un particular aspecto que parecía un indio salvaje, salto a la fama del cine del oeste por su interpretación del indio Cochise en la magnífica “Flecha rota” (1950) de Delmer Daves, que lo llevó a que lo nominaran al óscar como mejor actor de reparto, y puso de moda el personaje del “buen indio”, con el cual se comenzó a ver al indio con otros ojos en el cine del oeste. Además intervino en las más que interesantes: “Travesía peligrosa” de Joseph M. Newman, “Ave del paraíso” de Delmer Daves, “La carga de los indios sioux” de Lloyd Bacon y unas de mis películas favoritas de la II Guerra Mundial en la extraordinaria “Invasión en Birmania” de Samuel Fuller.


Jeff Chandler en un trepidante western

Y por último la mejor pelirroja de la historia del cine, mi actriz favorita, la mujer de ficción del gran John Wayne y probablemente una de las mujeres más hermosas del Hollywood clásico, estoy hablando de la guapísima Maureen O´Hara




Maureen O´Hara 

Howel Brady (Jeff Chandler) es un oficial del ejército medalla de oro del congreso, cuya misión es reclutar a un grupo de indios Seminolas (aunque a ellos no les gusta que les llamen así) para contener un inminente levantamiento de los Kiowa, el argumento de esta película parte de hechos reales: las incursiones de los kiowas de Satanta contra los colonos de Oklahoma que culminaron en la llamada ''Masacre de la Caravana Warren’’. 

Aquí conocemos el hecho real en el cual se inspira la película.

https://www.tsl.texas.gov/exhibits/indian/showdown/page1.html

Existen muchos ingredientes que me gustan de esta película, lo bien que se encuentran filmadas las escenas de acción, los ataques siguiendo las tácticas de guerrillas del mayor y sus hombres a las tribus de indios Kiowas. Y ese enorme final, donde no recuerdo en toda la historia del cine del oeste un ataque indio a un fuerte tan bien rodado, planificado y tan visualmente espectacular como el de esta película. Porque como bien dice el mayor no hay nada más difícil que defender un fuerte a pie de una colina. Las escenas de acción de este western son magníficas, como curiosidad en este western aparecen los primeros rifles de repetición (15 disparos sin recargar).



Un western con espectaculares escenas de acción 

Espectacular ataque al fuerte Clark

Y la bonita historia de amor entre el mayor Jeff Chandler y la viuda Maureen O´Hara, el juego de miradas, de diálogos o de bailes, gran magnetismo que trasciende la pantalla. Maravillosos los dos, como saltan chispas en la pantalla cada vez que se encuentran, la primera vez que la ve en el baile es amor a primera vista y el precioso dialogo que mantienen los dos, por cierto el guión está firmado por John Michael Hayes, un hombre que años más tardes triunfaría al lado de Alfred Hitchcock, siendo autor de guiones como el de “La ventana indiscreta” o “Pero...¿Quién mató a Harry”

- Debió ser un hombre extraordinario para que usted haya guardado su memoria todo este tiempo en un lugar como este. 

- Han llegado a pedirme matrimonio por escuadrones. 

- Eso es un error táctico, deberían saber que en ocasiones un solo soldado es mucho más efectivo que toda una unidad. 

- Usted se inclina por el ataque frontal con un solo hombre. 

- Pero siempre precedido de un cauteloso reconocimiento. 

- No se descubra mayor, no diga la táctica al enemigo. 

O ese paseo a la luz de la luna donde Jeff Chandler le dice a Maureen O´Hara lo que realmente pensamos muchos: “Es usted una de las mujeres más hermosas que he visto en mi vida”, le da un beso apasionado y ella se hace de rogar y le contesta: “Confía demasiado en sí mismo”. 


Y esa hermosa escena donde ella ve en la lejanía del porche alejarse a caballo a Jeff Chandler con una hermosa bata blanca, pocas veces a salido tan hermosa Maureen O´Hara en el cine como en esta escena, es tan bonita que quien la haya visto no la olvida fácilmente. Que gran actriz es Maureen O´Hara, mi actriz favorita del cine clásico.


Maureen O´Hara viendo partir a Jeff Chandler

Muchas escenas interesantes, como la espada del capitán R.C. Corwing que tiene la leyenda: “No se desvaine sin razón, no se envaine sin honor”. 

Un gran reparto de secundarios que enriquecen la película: John McIntire, Suzan Ball, Noah Beery Jr. y Charles Drake, especialmente John McIntire como el engreído Coronel superior del fuerte y Suzan Ball interpretando a una india muy hermosa con un encanto salvaje, que nos regala un interesante triángulo amoroso con los dos protagonistas, muy divertida como cada una de ellas lucha con sus encantos para tratar de seducir a Jeff Chandler, o como el protagonista utiliza a la india para darle celos a Maureen O´Hara de la que realmente se encuentra enamorado.


Suzan Ball es una india muy hermosa en "War arrow"

Preciosa fotografía, con hermosos paisajes rodados en el territorio de Agoura en el Estado de California, como muestra los preciosos paisajes que vemos junto los títulos de crédito. 

En resumidas cuentas una entretenida cinta del lejano Oeste sobre las guerras indias, me gusta más como se titula en V.O. “War Arrow” (La guerra de la flecha), un western muy recomendable, así que acompañen a Jeff Chandler y Maureen O´Hara en sus esfuerzos de defender el Fuerte Clark del ataque de los indios.

jueves, 24 de abril de 2014

VIRGINIA MAYO (1920-2005)



Virginia Clara Jones nació en en San Louis (Missouri), procedía del seno de una familia de clase alta y su padre fue un periodista muy conocido de la ciudad. De pequeña, Virginia ya demostró interés por el mundo del espectáculo, por eso a los 6 años ingresó en la escuela de baile de una de sus tías, donde Mayo comenzó a tomar clases de canto y de baile. Una vez que terminó la escuela en 1937 se convirtió en intérprete de una compañía de variedades, donde le aconsejaron cambiarse el nombre por el de Virginia Mayo. A una de las representaciones acudió un cazatalentos de Metro Goldwyn Mayer, que la ofreció una audición. El propio Samuel Goldwyn, máximo ejecutivo de la compañía, quedó deslumbrado por su enorme talento, y le ofreció un contrato.







Virginia Mayo fue una de las grandes estrellas de Metro Goldwyn Mayer

No obstante, cuando uno de los directores del estudio le realizó pruebas de filmación, manifestó que Mayo no era una actriz adecuada para el cine. Goldwyn sí creyó en ella, sobre todo en sus dotes de interpretación, y le dio un pequeño papel en la película “Jack London” (1943) de Alfred Santell. El mismo año participó en otra película, y los productores se dieron cuenta de su atractivo físico, que justificaba papeles más importantes. 

Michael O ‘Sea y Virginia Mayo en "Jack London"

Así, en 1944 ya tuvo su primer papel protagonista en "La princesa y el pirata" de David Butler, comedia musical en la que compartía cartel con el humorista Bob Hope. Para toda una generación de españoles esta película fue todo un hito, porque fue el film que se emitió durante toda la noche del 23-F. 

Bob Hope y Virginia Mayo en "La princesa y el pirata"

Con posterioridad su carrera obtuvo más éxito al lado de Danny Kaye, colaborando con el cómico en cuatro ocasiones más: "Un Hombre Fenómeno" (1945), "El Asombro De Brooklyn" (1946), "La vida Secreta de Walter Mitty" (1947) y "Nace una canción" (1948), remake en clave musical que Howard Hawks, realizó de la comedia "Bola De Fuego".

Virginia Mayo y Danny Kaye

También en los años 40 participó en las joyas siguientes "Los Mejores Años De Nuestra Vida" (1946) de William Wyler, o en ese magistral cine negro en clave western llamado "Juntos Hasta La Muerte" (1949) de Raoul Walsh, remake en tono de western del “film noir” “El último refugio” (1941), director con el que repitió en la obra maestra del cine negro "Al Rojo Vivo" (1949), donde compartía protagonismo con un magnífico James Cagney.


Virginia Mayo en "Juntos hasta la muerte"

James Cagney y Virginia Mayo en el noir "Al rojo vivo"

Este mismo año protagonizaría una comedia “The Girl from Jones Beach” (1949), tan real como su propia vida, donde interpretaba a una mujer que buscaba ser apreciada por su talento, antes que por su belleza, aunque como es de suponer por el título tiene oportunidad de lucir su escultural cuerpo en preciosos trajes de baño, en contradicción a su afán de ser reconocida por sus capacidades interpretativas. 


Virginia Mayo una de las actrices más hermosas del cine clásico

Virginia Mayo tribute

En su primera película conocería al gran amor de su vida el actor Michael O ‘Sea con el que se casaría en el año 1947. Mayo estuvo casada entre 1947 y 1973, año en que su marido falleció. Tuvieron una hija de este matrimonio.


Michael O ‘Sea y Virginia Mayo con su hija 

En la siguiente década Virginia Mayo intervino en grandes películas acompañada siempre de los mejores actores, como: Clint Walker, James Cagney, Robert Stack, Robert Ryan, Joel McCrea, Randolph Scott, Burt Lancaster, Kirk Douglas, Alan Ladd, Paul Newman, y Gregory Peck, y su popularidad fue creciendo con cada film en el que intervino, apuntalando su sensual imagen pese a su leve estrabismo. 

Virginia Mayo en una sensual imagen 

Gustaba mucho a los espectadores no solamente por su belleza, sino además por su simpatía y naturalidad. En esta década participó en las dos mejores películas de aventuras de todos los tiempos acompañando a los héroes Burt Lancaster y Gregory Peck en “El halcón y la flecha” (1950) de Jacques Tourneur y “El hidalgo de los mares” (1951) de Raoul Walsh además de uno de los mejores westerns filmados por el maestro Walsh con la participación de Kirk Douglas en “Camino de la horca” (1951). 



Virginia Mayo fue la compañera perfecta de nuestros héroes

Los títulos más recomendables de Virginia en este decenio (muchos de ellos de aventuras y del Oeste) son: las comedias musicales “The West Point Story” (1950) con James Cagney y Doris Day y “Starlift” (1951) con Doris Day y Gordon MacRae, "La novia de acero" (1952) con Alan Ladd, un western rodado en 3D llamado “Noche salvaje” (1953) con Dale Robertson, "El Talismán" (1954) con Rex Harrison, "Una Pistola Al Amanecer" (1956) con Robert Stack y "Westbound" (1959) con Randolph Scott, trabajando con directores de prestigio como Budd Boetticher, Raoul Walsh y Gordon Douglas. 

Alan Ladd con el cual coincidió en dos excelentes westerns dijo de él en una entrevista: “Alan Ladd con quién trabaje en dos ocasiones, junto con Gregory Peck, son mis coestrellas favoritas. Ladd era una bella persona, gentil y con carisma. Considero que fue mi mejor compañero de reparto con el cual trabaje encabezando una película”.

Gran química tenía con el actor Alan Ladd 

La actriz de Missouri trabajó intensamente hasta finales de los años 50, época a partir de la cual hizo menos películas y todas de serie B, un total de ocho en veinte años. A finales de los 50, Virginia Mayo se retiró casi por completo del cine, aunque a veces regresaba para hacer pequeños papeles en westerns de serie B como: “La furia de los jóvenes” (1965) y “Fort Utah” (1967). En los 80 aparecía en televisión, en las series “Santa Bárbara” y “Se ha escrito un crimen”. Y en los 90, aún aceptaba pequeños papeles como la película inédita en España llamada “The Man Next Door” (1997), que fue a la postre su último trabajo.

Virginia Mayo con Clint Walker en el western "Quince balas"

Falleció a los 84 años de edad, tras una larga neumonía que acabó en un paro cardíaco, en una residencia de Los Ángeles, después de rodar más de cuarenta títulos.

Preciosa lápida de su tumba 

Virginia Mayo participó en más de diez westerns a lo largo de su carrera, siendo una de las actrices con mayor número de papeles protagonistas en “el género por excelencia”.

1. Juntos hasta la muerte (1949) de Raoul Walsh 


2. Camino de la horca (1951) de Raoul Walsh


3. La novia de acero (1952) de Gordon Douglas 


4. Noche salvaje (1953) de Alfred L. Werker 


5. Una pistola al amanecer (1956) de Jacques Tourneur 


6. Tierra de violencia (1956) de Robert D. Webb


7. Valle prohibido (1957) de Thomas Carr 


8. Grandes horizontes (1957) de Gordon Douglas


9. Quince balas (1958) de Gordon Douglas 


10. Nacida en el oeste (1959) de Butt Boetticher 


11. La furia de los jóvenes (1965) de Christian Nyby


12. Fort Utah (1967) de Lesley Selander



Espero que os haya gustado la biografía de la vaquera más grande del salvaje oeste.