jueves, 2 de noviembre de 2017

WESTERNS DE TERROR


Aunque los que amamos el western sabemos que este género no combina bien con otros, hoy me gustaría hablaros de westerns con toques del cine de terror y sobrenatural para ver el día de Halloween, la mayoría de ellos de escaso valor cinematográfico y de serie B, pero gran interés para los amantes del western bizarro y pelín friki. Una lista de mis 10 películas de terror favoritas ambientadas en el  salvaje oeste. 



1) El fantasma de la mina (1932) de Mack V. Wright

Un jovencísimo John Wayne, en una de sus primeras películas, recibe una carta en la que le piden visitar una mina abandonada que se encuentra en una ciudad fantasma. Mientras que hace frente a unos villanos que se quieren hacer con el oro, un misterioso fantasma le ayudará en su aventura. Western de serie B muy característico de un jovencísimo John Wayne, de escaso interés, solamente para amantes del rey de los cowboys. 


 Tráiler de "El fantasma de la mina"


2) Billy the Kid vs. Dracula (1966) de William Beaudine

Una serie B que de lo mala que es puede llegar a resultar simpática, aquí Drácula se enamora de la chica inadecuada, la cual tiene como novio a Billy de Kid, que cuando una de las chicas es asesinada por Drácula, Billy de Kid tratara de encontrar al asesino. Simpático que el vaquero la única maner de encontrar al asesino, es encontrar a alguien que no se refleje en el espejo.

 
 Tráiler de "Billy the Kid vs. Dracula"

3) Jesse James contra la hija de Frankenstein (1966) de William Beaudine

Una producción similar a la anterior, donde en este caso el famoso pistolero Jesse James, huyendo de la justicia, se refugia en un misterioso castillo. El castillo está habitado por el Barón Frankenstein y su hija, con las intenciones de someter a Jesse a sus macabros experimentos. Este western y el anterior son de lo más bizarro por eso tienen el mismo director, y muy disfrutables si no se toman muy en serio. 

 Tráiler de "Jesse James contra la hija de Frankenstein"

4) Infierno de cobardes (1973) y El jinete pálido (1985) de Clint Eastwood 

Clint Eastwood interpreta dos personajes muy semejantes en ambos westerns, en las dos películas interpreta a una especie de ángel vengador, que vuelve de ultratumba para impartir justicia y venganza para todos los que acabaron con su vida, aunque en ninguna de las dos películas deja claro quién es y para que ha venido el misterioso pistolero que ha llegado a la ciudad. Dos westerns fantásticos y de los mejores de la carrera de este magnífico director, aunque la componente fantasmagórica es de interpretación para el espectador, en ningún momento lo deja claro.   


 Tráiler de "Infierno de cobardes"

Tráiler de "El jinete pálido"


5) Camino al infierno (1999) de Uli Edel

Un western de serie B creado para la televisión que realmente creo que merece mucho la pena, con un argumento muy interesante donde una banda de forajidos, interpretados por Sham Shepard y Eric Roberts, después de atracar un banco en su huida se esconden en un pueblo llamado Refugio, donde se encuentran que sus habitantes son viejas leyendas del oeste, como Wild Bill Hickock o Billy el niño, que se encuentran allí para intentar redimir sus pecados. Muy recomendable y entretenido que sin duda sorprenderá a todos los amantes del género. 


Tráiler de "Camino al infierno"


6) Ravenous (1999) de Antonia Bird

Quizás de las mejores películas de esta lista, un western extraño pero realmente terrorífico con el tema del canibalismo como telón de fondo, que cuenta con un gran reparto encabezado por Guy Pearce y Robert Carlyle. Este western narra la historia del capitán John Boyd, que es desterrado a un remoto fuerte de Sierra Nevada, que esconde un terrorífico secreto. 


Tráiler de "Ravenous"

7) Abierto hasta el amanecer 3 (1999) de  P.J. Pesce

Precuela de la mundialmente conocida película de Quentin Tarantino y Robert Rodriguez, que repite los esquemas de su predecesora pero en el salvaje oeste, donde un forajido a punto de ser ahorcado huye secuestrando a la hija del verdugo y ocultándose en un bar llamado La teta enroscada, que al igual que la primera está plagado de vampiros. No es tan mala como parece, y sin ser mejor que la primera parte es infinitamente mejor que su horrible secuela. Los efectos especiales son muy mejorables pero cuenta con un buen reparto de secundarios como Michael Parks, Orlando Jones y Danny Trejo. 


 Tráiler de "La hija del verdugo"

8) Jonah Hex (2010) de Jimmy Hayward

Un western basado en el famoso cómic de mismo título, que es infinitamente peor al cómic en el que se basa, una película realmente fallida con un final muy desafortunado, aunque tengo que reconocerle que la primera parte de la película me gusta bastante, con una presentación del personaje que me parece fantástica. Jonah Hex (Josh Brolin) es un ex-soldado de la Confederación reconocido por una cicatriz de su cara y por vestir con un uniforme del ejército confederado, convertido ahora en un cazarrecompensas, a quién le han disparado tantas veces que tiene un pie en el mundo de los vivos y el otro en el de los muertos.



 Tráiler de "Jonah Hex"

9) Muerte en Tombstone (2012)  de Roel Reiné

Un western entretenido y divertido sin muchas pretensiones, donde Dani Trejo es el líder de una banda de forajidos, que tras sacar a su hermanastro de la cárcel es asesinado por él. Después de hacer un trato con el diablo, Trejo regresa a la vida para vengarse en la ciudad de  Tombstone. Creo que tiene una secuela reciente mucho peor que esta. 


 Tráiler de "Muerte en Tombstone"

10) Bone Tomahawk (2015) de S. Craig Zahler

Kurt Russell y sus peculiares ayudantes se embarcan en una misión suicida cuando deciden rescatar a una mujer secuestrada por una tribu de trogloditas caníbales, una hábil mezcla del mejor western clásico con el terror más gore. Una sorprendente película de lo mejor de los últimos años en el género. Y lo sorprendente lo bien que combinan el western y el terror en esta película. Dentro de unos años será una película de culto, aunque por lo menos para mí ya lo es. 


 Tráiler de "Bone Tomahawk"

martes, 24 de octubre de 2017

RAÍCES PROFUNDAS (1953)


Raíces profundas en un western romántico, un western clásico de toda la vida. Que vuelta a ver para realizar esta entrada, creo que con el paso de los años va ganando en fuerza, intensidad, y grandeza y en mi opinión se encuentra en la cima del western.  

Alan Ladd, Jean Arthur y Van Heflin son los tres protagonistas de este western 

“Raíces profundas” es un western muy importante para la historia del género, porque tuvo una notable influencia en todos los westerns que vinieron después, y en la forma de hacer cine del oeste. Hay un poco de la iconografía del western en el personaje magníficamente interpretado por Alan Ladd; lacónico, violento, de pocas palabras, un antiguo pistolero de pasado turbio, alguien que intenta cambiar de vida, y está huyendo de su pasado, un personaje muy característico del género y que veríamos en muchos westerns de la historia del cine, sobre todo en los westerns de Anthony Mann o de Clint Eastwood.

Shane un personaje mítico de la historia del western 

Pero “Raíces profundas” es sobre todo una historia de amor, muy semejante al amor que sentía Marta por Ethan en “Centauros del desierto”, preciosas las miradas y los gestos que Jean Arthur le dedica a Alan Ladd (estrena la vajilla cuando se queda a cenar), también el marido se da cuenta de la atracción que su mujer tiene con el forastero recién llegado, demostrado en la mirada de celos del marido (interpretado por Van Heflin), mientras les observa bailar (baile magníficamente filmado por George Stevens), por eso hacia el final de la película cuando Van Heflin cree que va a morir le dice a Alan Ladd, que cuide de su mujer y de su hijo en su ausencia, porque sabe que hay algo más entre ellos, dándo por hecho que si él no está, ellos estarían juntos.

 Jean Arthur estrena la vajilla para el forastero
- Jean Arthur: No nos volveremos a ver nunca.
- Alan Ladd : Nunca es mucho tiempo.
Jean Arthur bailando con Alan Ladd

 Gran química entre los dos protagonistas

Jean Arthur una guapísima vaquera

Es tanta la atracción que siente el uno por el otro que hasta el inocente niño se da cuenta de su amor, todos los personajes tienen claro que se gustan, por eso hacia el final de la película, el niño le grita desesperadamente al forastero que se quede con ellos y no se marche:

"Shane vuelve, que papa te necesita y mama se que te aprecia." 

El niño pide a Shane que se quede

El argumento es muy típico del cine del oeste, es el enfrentamiento entre los ganaderos que quiere los pastos para las reses, y los granjeros que las quieren para cultivar (que siempre tiene las de perder). El título en español que se eligió fue “Raíces profundas” en clara alusión a la escena del trabajo y el esfuerzo que tienen que hacer los dos protagonistas para poder quitar el tronco de un árbol enraizado en su propiedad, mientras que en inglés fue el de “Shane” que es nombre del personaje de Alan Ladd, un nombre muy sonoro que el niño repite muchas veces durante la película, debido a la gran fascinación que tiene por él.


 Van Heflin y Alan Ladd arrancan tronco con raíces profundas

Una película donde la tensión va en aumento a medida que avanza la película, hasta el fantástico duelo final, la violencia también se va incrementando, y por eso una frase que me gusta mucho, que pronuncia el jefe de los ganaderos después de la pelea a puño limpio en el saloon. 

“La próxima vez que nos peleemos no será con los puños, quedará en el aire el olor de la pólvora.”

Un western con una fotografía impresionante, con unos primeros planos de las caras de los personajes fabulosos, y un hermoso paisaje, una solitaria casa en mitad de la pradera, unas montañas nevadas en la lejanía y un cielo plomizo, muy oscuro que amenaza lluvia. Y con un color maravilloso, una fotografía ganadora del Premio Óscar de ese año.


 Un western con una bonita fotografía

George Stevens era un gran cineasta, y no solamente lo demostró con esta película, ya que para los que no conozcáis mucho a este cineasta, fue el director de esa obra maestra llamada “Gigante” con James Dean y Rock Hudson. 

 George Stevens charla con Alan Ladd en un descanso del rodaje

 “Raíces profundas”  es un western que no tiene ningún claroscuro, o es blanco o es negro, el bueno es muy bueno y el malo es muy malo, además queda acentuado con el color de la ropa el bueno viste de blanco y el malo viste como podía ser de otra manera de negro, que difiere con el libro en el cual se baso la película, donde el malo era el que vestía de blanco y el bueno de negro, la eterna lucha del bien contra el mal, y como siempre en todo el cine del oeste, se repite la constante que son pueblos del oeste sin ley ni orden, no hay sheriff,  las ciudades se rigen por la ley del más fuerte, y la ley del talión, donde alguno siempre se cogía la justicia por su mano.


 El oeste se rige por la ley del más fuerte 

Para que una película del oeste sea buena el villano tiene que estar a la altura del protagonista, y en este caso Jack Palance no podía estar mejor, un pistolero muy rápido, parco en palabras, pero que se expresa con frases concisas, secas y directas. 


 Jack Palance interpreta el papel de Wilson un villano legendario

Y lo bien que esta en este western Alan Ladd, que los que seguís este blog, es un actor que me gusta mucho, que se le menosprecio mucho, quizás por su baja estatura e inexpresividad, pero que imprime al personaje esa dureza, fuerza y presencia en pantalla que solamente los más grandes tenían. 


 Alan Ladd fue un vaquero mítico del western

 Y para ello hay una secuencia que me encanta que anticipa la pelea, en una secuencia anterior se ríen de Alan Ladd y le humillan tirándole un vaso de whisky a su camisa, pero él no quiere pelear por no meter en problemas a la familia que le ha dado cobijo, pero la segunda vez que vuelve a entrar en el saloon, no está dispuesto a dejarse humillar de nuevo, pide en la barra dos whiskies y cuando parece que le va a invitar a uno de los villanos que anteriormente se metieron con él, sorprende al espectador tirándole uno de ellos a la camisa y otro a la cara, devolviéndo así el golpe anterior. Y de alguna manera él no quiere utilizar la violencia, pero cada vez que avanza la película se hace más necesario que vuelva a utilizar las armas de nuevo. Un personaje que claramente está atrapado en su pasado. 

¿Me está usted hablando a mí?

Un reparto fantástico en estado de gracia, todos los actores están fabulosos, y eso que decía en Hollywood, que no hay nada peor que actuar con niños y perros, pues hasta el perro y el niño están increíbles en la película. 

Y para remarcar la pelea en el saloon, pocas películas del oeste tienen peleas tan impresionantes como esta, una pelea que se sacuden de lo lindo.

 Una pelea para el recuerdo

Resaltar también que a pesar que no soy muy de remakes de grandes clásicos, el remake de Clint Eastwood es fantástico, vistas de nuevo, la película de Eastwood es muy semejante a la de Stevens, aunque con un toque más oscuro y cambiando ganaderos por mineros. Por eso pienso que a este western no se le ha dado la importancia que realmente tiene, a pesar de la gran influencia que tuvo en  grandes cineastas posteriores. 


El jinete pálido el remake oscuro de Clint Eastwood

La película tiene un guión magnífico, y nos regala muchas frases para el recuerdo, como es  el dialogo final entre Jack Palance y Alan Ladd. 

¿Cuál es tu oferta Ricker?
-  Para tí ninguna. 
Es una pena, ya has vivido demasiado, tus días se acaban. 
¿Mis días? ¿Y los tuyos pistolero?
Yo ya cuento con ello. 
No lleves las cosas demasiado lejos Shane. Esto no va contigo. 
No provoques a Wilson, Shane.
Con que eres Jack Wilson. 
¿Qué tiene de particular?
He oído hablar de ti. 
Bien, ¿Qué has oído?
He oído decir que no eres más que un cobarde. 
Haz la prueba. 

He oído decir que no eres más que un cobarde

Así pues recomendar fervientemente la historia de este héroe que tiene que enfrentarse una vez más a un destino del que le es imposible huir, una película que ya es historia del mejor western.

Maravillosa banda sonora de Victor Young




martes, 12 de septiembre de 2017

DUELO EN EL BARRO (1959)






Para todos los críticos que creen que los westerns son todos iguales y que sus argumentos son muy simples y básicos, les recomiendo que vean este extraordinario western. 

Cartel de un cine de la época

A pesar de ver y conocer el género como nadie, hasta hace bien poco desconocía la existencia de este western, el cual descubrí por ser uno de los westerns recomendados por el estupendo libro “Nickel Odeon: El western”.

La importancia y la grandeza de este western nos la da su extraordinario argumento, un estudio sociológico del comportamiento humano a través de los ojos de su protagonista, un western con argumento muy actual en los tiempos que corren.

Un western muy original 

El western está dirigido por un director Richard Fleischer, el cual tiene grandes joyas en su filmografía, y que dirigió dos clásicos hoy imprescindibles de la ciencia ficción como son: “Viaje alucinante” (1966) y sobre todo “Cuando el destino nos alcance” (1973), como me gusta esta película. Pero no solamente en la ciencia ficción prácticamente tiene numerosas joyas en todos los géneros que dirigió, por eso su filmografía cuenta con grandes películas como: “Testigo accidental” (1952), “Los vikingos” (1958), “Impulso criminal” (1959), “Barrabas” (1961), “El estrangulador de Boston” (1968) y “Tora, Tora, Tora” (1970). 

Richard Fleischer

Este western cuenta con un excelente reparto: Lee Remick, Stuart Whitman,  Patricia Owens  y Don Murray, un actor de serie B, que esta película está realmente bien su actuación. 

Un western con un gran reparto 

El argumento de este western es la historia de un viaje o de la transformación de Don Murray, un chico tímido, ingenuo, bobalicón y pueblerino que gracias a su ambición se transforma en un dandi empresario, rico terrateniente y respetable hombre de negocios. Don Murray es un joven que con el dinero que tiene ahorrado se compra un rancho, sin embargo, con tal de mantener su estatus social y su reputación no dudara en traicionar a las personas que más quiere.


Don Murray con su novia Lee Remick y su mejor amigo Stuart Whitman 

La historia de este western es la adaptación de la fabulosa novela “These Thousand Hills”, que sitúa la acción en el lejano oeste, pero podría situarla en cualquier época de la historia, porque nos cuenta temas universales tales como: el amor, los celos, la amistad, la traición, la ambición, el orgullo, la moral, la avaricia…

Un western basado en la novela ganadora de un Premio Pulitzer

Rodada en Cinemascope y en Technicolor, y a pesar de no tener mucha acción, tiene una fabulosa fotografía, que se puede apreciar en lo bien filmada que esta la carrera de caballos. 

Lee Remick y Patricia Owens en un descanso de la película 

Creo que el actor que interpreta al protagonista que, a pesar de no ser un actor de primera línea, interpreta muy bien a este personaje tan complejo, el principio lo borda como un tipo muy ingenuo, bobalicón y tímido. Nuestro protagonista se enamora perdidamente de una chica de saloon, una guapísima Lee Remick (que preciosos ojos azules tenía), Don Murray es tan inocente que considera el salón en lugar más elegante que había estado en su vida. 



Don Murray hace buena pareja con Lee Remick 

Lee Remick con sus preciosos ojos azules 

En una entrevista realizada en 1988 a Lee Remick dijo que esta es la película que menos le gusta de las interpretadas, sin embargo, en mi parecer es su mejor película en la que ha participado. 


Richard Egan le hará la vida imposible a la buena de Lee Remick 

Después se produce la transformación de Don Murray en un engreído y rico terrateniente, y lo peor de todo el desprecio que les da a su novia y a su mejor amigo, por mantener su estatus social y no querer juntarse y relacionarse con ellos (una mujer de saloon y un pobre ladrón), a pesar de que les debe a los dos llegar donde ha llegado. Una ingratitud, que la demuestra en la dramática escena donde Don Murray no quiere ir a cenar con su mejor amigo (un excelente Stuart Whitman) porque va ir con su novia, una mujer marcada, por lo que se avergüenza de que ellos que sean sus amigos. 


 Lee Remick  y Jean Willes son dos mujeres marcadas

Me gusta mucho el sorprendente argumento de este western, una película con muchas lecturas y moralejas. Creo que el comportamiento del protagonista, lo hemos visto muchas veces a lo largo de nuestra vida, la del tipo que no dudara en pasar por encima de otros para conseguir ascender y mejorar su vida. 

Un ambicioso Don Murray 

Llega a impactar tanto el comportamiento de Don Murray que a pesar de ser el protagonista, en un punto de la película quieres que no triunfe y al final le malo de la función le meta un disparo y le mate, por su actitud y comportamiento con respecto a sus amigos. 

“Lo que te quita el sueño no es lo que tienes si no lo que echas de menos”



Además, cuenta con una de las escenas más dramáticas y duras vistas en toda la historia del cine del oeste, en la escena que su mejor amigo lo van a colgar y le dedica estas merecidas palabras:

“Trabajo en lo que sale, compro ganado barato cuando puedo, pero no he faltado a mi palabra, no he subido a costa de otros, no he traicionado a un amigo y no he sido egoísta. Y sobre todo nunca he hecho del dinero un falso ídolo de barro”. 

Una escena muy dramática 

Y una de las razones por la que me gusta tanto este western, es por su último tercio final de la película, cuando nuestro protagonista se da cuenta su enorme error y lo injusto que ha sido con sus amigos, que a pesar de que sea tarde intenta redimirse en una escena final memorable. 

Espectacular pelea final 

Esta emocionante redención final por salvar el honor de la mujer del saloon que la ayudo en su pasado, le obligara nunca mejor dicho a bajar al barro, y enfrentarse con sus demonios en una espectacular pelea final entre los dos enemigos de la película en medio de una calle llena de barro, en contra de la opinión de su suegro y de su mujer, y por una vez en su vida ser justo y honrado sin importarle lo que piensen de él y las consecuencias que le pueda pasar, de incluso perder la vida, por fin a Don Murray le importa alguien más que el mismo. 


Duelo en el barro 

Un gran final para una gran película, que para mí ya forma parte de mis westerns favoritos, a pesar de la poca acción de la película, y que es un western muy poco conocido y estimado por la crítica y el público. 

Un western valiente y hermoso como pocos 

Por cierto, es un western que gustara a los amantes del género por su original argumento, pero también a los que les gustan los melodramas clásicos de toda la vida, ya que el excelente director Richard Fleischer (que pena que apenas dirigiese westerns) mezcla hábilmente un relato del oeste con grandes dosis melodramáticas. Un western psicológico que nos deja muchas moralejas, y lecturas y que debería estudiarse en los colegios como ejemplo del comportamiento humano y la pérdida de valores de la sociedad actual. 

Trailer de este sorprendente western