lunes, 20 de diciembre de 2010

RICHARD WIDMARK


Richard Widmark (1914-2008) entró en el cine por la puerta grande de manera brusca e inesperada, interpretando a un gánster malísimo llamado Tommy Udo en la inmortal película de cine negro El beso de la muerte , entrando en la historia del cine empujando a una anciana en una silla de ruedas escaleras abajo.

La escena más famosa del cine negro

"El sadismo de ese personaje, la risa inquietante (...) convirtieron a Widmark en la persona más terrorífica de la gran pantalla", escribió el crítico David Thompson en The Biographical Dictionary of Film. "¡Esa maldita risa mía!", dijo el actor en 1961. "Durante los dos años siguientes a la película, no me permitieron ni sonreír. El personaje era una bestia ridícula".
Widmark era un gran actor cuando era el bueno de la película, pero excepcional cuando era el malo de la misma.

Un crítico lo definió una vez como: “Widmark es uno de los rostros inconfundibles del cine americano. Parece que hemos crecido y envejecido con él: si bien no hemos visto tantas películas suyas como pensamos, hay unas cuantas que tenemos marcadas en nuestro ADN cinéfilo. Tanto, que su imagen se superpone incluso al arco dolorosamente descendente de su carrera. Widmark fue un villano de impresión que no supo sobresalir demasiado como hombre de bien, quedándose sin papeles a su altura a partir de los años 70, cuando empieza su largo fundido a negro como estrella”.

Richard Widmark nació en 1914 en Minnesota, aunque debido a que su padre, era agente comercial vivió en diferentes ciudades durante su infancia y adolescencia, inició estudios de derecho, pero a la postre se graduaría de “Speech and Politcal Science”, algo así como licenciado en Ciencias Políticas y Discurso. Durante su etapa de estudiante había mostrado su afición por el teatro, participando en más de 30 piezas escolares y recibiendo clases de actuación. En 1938 se marchó a Nueva York donde comenzó a trabajar en la radio, con bastante aceptación en el medio. Fue declarado incapacitado para prestar el servicio militar e ir a la guerra, debido a una perforación en el tímpano. Se casó, el 5 de abril de 1942, con Jean Hazelwood, una antigua compañera de su escuela, con la cual se mantuvo unido, durante 55 años, hasta la muerte de ella en 1997.

Empezó a trabajar en Broadway, en el año 1943, con la obra Kiss and Tell. Su magnífica interpretación en esta obra de teatro fue muy apreciada por el director Henry Hathaway, quien contó con él para hacerlo debutar en el cine con “El beso de la muerte” (1947). De esta manera, el actor conseguiría un contrato de siete años con la 20th Century Fox.

Richard Widmark fue un actor de culto que interpretó sólidamente personajes duros, estructurados y monolíticos y además sobre-exigidos pero que en algún momento deja entrever un tenue trasfondo de humanidad.

Widmark durante toda su carrera realizó en cámara dos cosas que hacía como nadie: hacer de villano y morir en pantalla.

Durante la década de los 40 y de los 50, Widmark intervino en muchas producciones. Hilaría otro personaje mítico villano psicópata que lo establecería de manera definitiva como prototipo de este tipo de personaje, de realizar este tipo de asesinos despiadados, en la película El parador del camino (Road House, 1948) dirigida por Jean Negulesco, en la cual destacaba, igualmente, Ida Lupino, mientras los “buenos” eran Cornell Wilde y Celeste Holm.

Da un giro de género al pasarse al western, aunque sigue destacando en su caracterización del malo en la excelente Cielo Amarillo William Wellman, al lado de Gregory Peck y Anne Baxter, repitió el papel de malo en la estupenda Desafío en la ciudad muerta (1958), de John Sturges, donde tenía un fantástico duelo interpretativo con Robert Taylor.

Pero quizás el personaje que mejor recuerdo de mi infancia de Richard Widmark fue el del renegado Comanche Todd en el western La Ley del Talión (1960) de Delmer Daves, me encanta el juicio del final del film. Fue un secundario de lujo, acompañando al cínico pícaro del sheriff interpretado por James Stewart, en la revisable Dos cabalgan juntos (1962) del maestro John Ford. Regresa a las manos de John Ford a interpretar al Capitán Thomas Archer, el cual trata inútilmente, de ayudar a los Cheyenne en el western crepuscular El gran combate (1964), en El Alamo, de John Wayne fue uno de los que moría defendiéndolo. Curioso que su último western fuera Ciudad sin ley (1969) de Don Siegel, el director que también dirigiera la despedida de Wayne del cine, un western muy semejante donde un pistolero cuyo tiempo ha terminado muere brutalmente en una calle acribillado por toda la ciudad. Una despedida del western excepcional, para un actor sin igual.

Son muchos westerns en los que participa Richard Widmark, a lo largo de su carrera en el cine, sin contar los realizados para la televisión, la mayoría de ellos de buenos a excelentes, por lo que resulto justo el homenaje que se le rindió en el 2002, al ingresar al Salón de la Fama de los Grandes Actores del género, conocido en los Estados Unidos como de “Hall of Great Western Performers of the National Cowboy and Western Heritage Museum”.

Durante la década de 1950 se caracterizó por sus papeles en westerns, cintas bélicas y de cine negro, cuando su popularidad creció gracias a papeles como Noche en la ciudad (1950), de Jules Dassin; Un rayo de luz (1950), de Joseph L. Mankiewicz; Pánico en las calles (1951), de Elia Kazan; La tela de araña (1955), de Vincente Minnelli y la que más me gusta de esta época Manos peligrosas (1953) de Samuel Fuller, donde interpreta a un ratero de poca monta que roba un valioso microfilm, puro cine negro con una factura visual esplendida y una narrativa con mucho ritmo y excelentes interpretaciones.

En la década de los 60 protagonizaría algunos de sus títulos más conocidos, como Vencedores o vencidos (1961), de Stanley Kramer donde interpretaba al fiscal en los juicios de Nurenberg ; o Brigada homicida (1968), film dirigido por Don Siegel. Precisamente el personaje de esta última película, el detective Madigan, también triunfaría en la televisión durante los años 70. Uno de los filmes más destacables es el El Incidente Bedford (1965) donde protagoniza junto a Sidney Poitier un film bélico de intensa tensión emocional.

Más tarde apareció en Asesinato en el Orient Express, de Sidney Lumet que por cierto era el único del extenso reparto de estrellas que moría, y volvería a trabajar con Kramer en Del presidio a primera página. Su último trabajo en la gran pantalla fue True colors, en 1991, junto a John Cusack.

Widmark Se murió a los noventa y tres años. Es justicia: murió tantas veces en el cine que merecía durar un poco más en la vida real.
Los western en los que intervino fueron:
  1. Cielo amarillo (1948) de William A.Wellman
  2. Lanza rota (1954) de Edward Dmtryk
  3. El jardín del diablo (1954) de Henry Hathaway
  4. La ley del talión (1956) de Delmer Daves
  5. El sexto fugitivo (1956) de John Sturges
  6. Desafío en la ciudad muerta (1958) de John Sturges
  7. El hombre de las pistolas de oro (1959) de Edward Dmtryk
  8. El Alamo (1960) de John Wayne
  9. Dos cabalgan juntos (1961) de John Ford
  10. La conquista del oeste (1962) de Henry Hathaway, John Ford y George Marshall
  11. El gran combate (1964) de John Ford
  12. Alvarez Kelly (1966) de Edward Dmtryk
  13. Camino de Oregon (1967) de Andrew V. McLaglen
  14. La ciudad sin ley (1969) de Don Siegel

Para saber que grandes películas ha intervenido el gran Richard Widmark no teneís más que ver su carrera en el western:



1- Richard Widmark, the cowboy 

2- Richard Widmark, the cowboy II



Espero que os haya gustado.


viernes, 24 de septiembre de 2010

JOHN WAYNE


JOHN WAYNE (Marion Mitchell Morrison 1907-1979)


Nació el 26 de Mayo de 1907 en Iowa. Con siete años su familia se traslado a California, su padre, había decidido dejar su profesión de farmacéutico por la de ranchero. Allí fue donde John Wayne a prendió a montar a caballo. Gran jugador de fútbol americano, ingreso en la Universidad de California del sur, hasta que Tom Mix, un popular actor de westerns, se fijo en el para actuar como especialista en sus películas. Se caso en tres ocasiones, de los que tuvo siete hijos. Sabias que:

- Su nombre era Marion Morrison.
- Su mote, el Duque, lo heredo del perro de su niñez.
- En sus primeras películas aparece acreditado como Duke Morrison.
- En 1970. una encuesta le coloco como el segundo personaje más famoso de la historia de los Estados Unidos, por detrás de Lincoln.
- Es el actor que mas papeles de protagonistas ha hecho nunca 143.
- El Congreso le concedió su Medalla de Oro. En ella figura la inscripción “John Wayne American”
- Mantuvo idilios con las actrices Marlene Dietrich y Paulette Godard.
- Su nombre sonó como candidato a la vicepresidencia por el partido Republicano.

John Ford alardeaba de haber descubierto a John Wayne como actor, aunque John Wayne ya había trabajado en pequeñas producciones antes de hacer “La Diligencia”, pero los dos ya se habían conocido años antes, un día mientras John Ford rodaba un plano, un joven llamado Marion Morrison que trabajaba en atrezzo, uno de sus cometidos era vigilar unas ocas, pero se le escaparon y se colaron en una escena, Ford monto en cólera, pero, cuando vio la cara de asustado de su futuro amigo, se hecho a reír. En recuerdo de esta anécdota, John Wayne puso su yate el nombre de “La oca salvaje”.

Cuando los productores le comenzaron a dar mejores papeles, es cuando le aconsejaron cambiarse nombre, por uno más corto, sonoro y más comercial y menos ambiguo porque el suyo podía ser de hombre o de mujer, ese Marion Morrison, así es como nació John Wayne.

Película a película la figura de Wayne fue agigantándose, su personalidad entro a formar parte de la mitología del cine, vestido de vaquero, montado a caballo y con el colt al cinto. Con algunos diálogos como el que sigue para el recuerdo:

La fe puede mover montañas, pero no vencer a un gatillo rápido, solo he sabido de tres hombres que tengan su rapidez, uno soy yo, el otro está muerto y el tercero es Colt Thorton.
Hay un cuarto.
¿Y cuál de esos dos es usted?
Soy Thorton.


Otro dialogo para el recuerdo entre Katharine Hepburn y John Wayne, repitiendo el papel del cazarrecompensas de “Valor de ley”, en el film “El rifle y la Biblia” de Stuart Millar.

Katharine Hepburn: Con su cara bondadosa, sus manos de oso y su corpachona presencia, usted honra al sexo masculino y estoy muy orgullosa de tenerlo como amigo.
John Wayne: No sé cómo se las arregla, pero esta mujer siempre tiene que decir la última palabra.


Muchos discutirán las cualidades de Wayne como actor, pero lo que no cabe duda que en la pantalla representaba más fuerza y poder que ningún otro actor. Un día se dice que Ford viendo “Río Rojo” de Howard Hawks, exclamó: “Cielos no tenía ni idea que este hijo de puta supiera actuar, que bueno es”. Después de esta película Ford puso a Wayne en papeles cada vez más complicados y difíciles que culminaron en “Centauros del desierto”, donde interpretaba a un hombre atormentado que busca desesperadamente a una sobrina raptada por los apaches.

Cree usted que hay alguna posibilidad de encontrarla.
El indio tanto cuando ataca, como cuando huye, es inconstante, abandona pronto, no comprende que se pueda perseguir algo sin descanso. Y nosotros no descansaremos, de modo que al final daremos con ella te lo prometo tan cierto como que la tierra da vueltas.


Su figura grande y robusta está presente en un puñado de grandes películas, “La taberna del irlandés”, “Río Bravo”, “El Dorado”, “El hombre que mato a Liberty Valance”, el único óscar de su carrera lo gano por una película poco conocida como fue “Valor de ley” interpretando a un cazarrecompensas tuerto, comentando que si supiera que le iban a dar el óscar se hubiera puesto el parche mucho antes.

“Bueno, ven a ver a este viejo gordo alguna vez”, y salta con su viejo caballo la valla enorme del cementerio, en el final de esta magnífica película.

Políticamente era un conservador a ultranza, y uno de sus mayores traumas fue no vestir el uniforme de su país en la Guerras Mundiales, realizo dos estupendas películas de exaltación patriótica: “El Álamo”, y “Boinas verdes”, la segunda aunque justificaba la intervención del los Estados Unidos en la guerra del Vietnam, la película era un película bélica muy entretenida. El público le identificaba con los valores americanos cosa que a él le agradaba muchísimo, pero no se consideraba una gran estrella de cine, él solía decir: “Hollywood solo tuvo un rey que fue Clark Gable, ahora que él y Gary Cooper han desaparecido, yo solamente soy un vaquero solitario”.

Un amigo suyo al recibir un premio en la entrega de los óscar dijo las siguientes palabras:

“Un emocionado recuerdo para uno de los grandes mitos, que se encuentra enfermo en la cama de un hospital de Boston. Queremos que sepas Duke que te echamos de menos, y esperamos ver tu persona bamboleándose el año que viene por aquí”.

Durante quince años lucho denodadamente contra el cáncer, llego a fumar cuatro paquetes de cigarrillos diarios, le extirparon un pulmón, el mismo año de su muerte fue operado dos veces y se le extrajo casi todo el estomago, y parte del intestino de ahí el merito que tiene como un viejo héroe extraído de sus películas se presentase en la ceremonia de los óscar del 79, para que le dieran en vida el homenaje de sus compañeros diciendo las siguientes palabras:

“Gracias señores y señoras, esta es la única medicina que una persona necesita de verdad, creerme cuando os digo que estoy realmente feliz de haber podido llegar bamboleándome hasta aquí, óscar y yo tenemos una cosa en común, óscar llego a Hollywood por primera vez en el año 1928, y yo también, y ambos estamos un poco gastados por el tiempo, pero seguimos aquí y pensamos hacerlo durante bastante tiempo”. Moriría el 11 de junio de ese año.

Ceremonia de los Oscar 1979

La última película que rodó fue un anticipo de su muerte nos contaba la historia de un viejo vaquero, que siente que ya no es su tiempo, el tiempo de los pistoleros ha terminado, fue “El ultimo pistolero” de Don Siegel donde el film terminaba con la muerte de John Wayne con un tiro por la espalda a sangre fría, porque quizás no existiese nadie que fuese capaz de matar a John Wayne de frente.

El epitafio que el escogió para su tumba, resume parte de su carácter y de su obra y está escrito es español como homenaje a sus tres esposas de origen hispano; “Aquí yace un hombre, fuerte, feo y formal”, responde a la realidad, pero no me puedo imaginar que descanse en ningún lugar, lo imagino cómo le he visto quinientas veces en las pantallas cabalgando hacia el horizonte, errante sin destino fijo.

John Wayne fue un gigante del cine. Un icono americano. Un mito y una leyenda. Siempre estará entre los mas grandes. Un actor inolvidable. Los western con los cuales paso a la historia del cine son los siguientes:

1. La diligencia(1939) de John Ford
2. Mando siniestro(1940) de Raoul Walsh
3. El angel y el pistolero(1948) de James Edward Grant
4. Los 3 padrinos(1948) de John Ford
5. Río Rojo(1948) de John Ford
6. Fort Apache(1948) de john Ford
7. La legión invencible(1949) de John Ford
8. Río Grande (1950) de John Ford
9. Hondo(1953) de John Farrow
10. Centauros del desierto(1956) de John Ford
11. Río Bravo(1959) de Howard Hawks
12. El Alamo(1960) de John Wayne
13. Alaska, tierra de oro(1960)de Henry Hathaway
14. Los comancheros(1961)de Michael Curtiz
15. El hombre que mató a Liberty Valance(1962) de John Ford
16. La conquista del oeste(1962) de John Ford, Henry Hathaway, George Marshall
17. El gran Mclintock(1963) de Andrew V.Mclaglen
18. Los 4 hijos de Katie Elder(1965) de Henry Hathaway
19. El Dorado(1966) de Howard Hawks
20. Asalto al carro blindado(1967) de Burt Kennedy
21. Los indestructibles(1969) de Andrew V.McLaglen
22. Valor de ley(1969) de Henry Hathaway
23. Chisum(1970) de Andrew Mclaglen
24. Río Lobo(1970) de Howard Hawks
25. El gran Jack(1971) de George Shermann
26. Los cowboys(1972) de Mark Rydell
27. Ladrones de trenes(1973) de Burt Kennedy
28. La soga de la horca(1973) de Andrew V.McLaglen
29. El rifle y la biblia(1975) de Stuart Millar
30. El último pistolero(1976) de Don Siegel


La filmografía completa de John Wayne:

1. John Wayne en el Western 
2. John Wayne en el Western (II)
3. John Wayne en el Western (III)
4. John Wayne en el Western (IV)
5. John Wayne en el Western (V)

lunes, 23 de agosto de 2010

DODGE CITY (1939)




Hoy voy a recomendar una obra maestra de la Warner de los años 30, con un trío ases del estudio que coincidieron en numerosas películas de esta década: Errol Flynn, su pareja en casi todas sus películas Olivia de Havilland y el director Michael Curtiz. Estos tres genios coincidieron hasta en 6 ocasiones durante la década de los 30:

1. El capitán Blood (1935)

2. La carga de la Brigada Ligera (1936)

3. Robin de los bosques (1938)

4. Dodge, ciudad sin ley (1939)

5. La vida privada de Elizabeth Essex (1939)

6. Camino de Santa Fe (1940)


Michael Curtiz:



Michael Curtiz, cuyo verdadero nombre era Mano Kerstez Kaminer (1886-1962) nacido en Hungría. Michael Curtiz se marchó de casa a los 21 años para ir a trabajar en un circo. Luego se formó como actor en la Real Academia de Arte y teatro. En 1912, empieza a trabajar como actor y director de cine en Hungría, con el nombre de Mihály Kertész.
Al finalizar la I Guerra Mundial, se traslada Hollywood en 1926. Allí dirigirá entre otros a estrellas consagradas como: Edward G. Robinson “El lobo de mar” (1941), James Cagney “Janqui Dandy” (1942) y “Capitanes de las nubes” (1942), Cary Grant “Noche y día” (1946), Gary Cooper “El rey del tabaco” (1950), John Wayne “Los comancheros” (1961) y sobre todo a Errol Flynn en películas que han llegado a ser clásicos: “El Capitán Blood” (1935), “La carga de la brigada ligera” (1936), culminando con la joya de aventuras con el inmortal personaje “Robín de los bosques” (1939). Sin embargo, la película que ha hecho pasar a Curtiz a la historia del cine fue “Casablanca” (1942), con Humphrey Bogart e Ingrid Bergman.

Olivia de Havilland


Nació en Tokio en 1916, sus padres eran británicos. Su hermana pequeña, es la actriz Joan Fontaine, también nacida en Tokio. Como curiosidad las dos hermanas todavía a día de hoy siguen vivas, se llevan muy mal, y Olivia tomo el apellido del padre y Joan el de la madre. A causa de una salud debilitada, y tras la separación de sus padres, se traslada con su madre y su hermana a los EE.UU, a California, donde cursó sus estudios.

Se fijaría en ella el director Reindhardt en una representación teatral universitaria, en “El sueño de una noche de verano”, y posteriormente, la representaría en el Hollywood Bowl. Reindhardt decidió llevarla al cine, y la dirigiría en la película homónima para la Warner en el año1935. A partir de este momento, formaría parte de un equipo consolidado en la Warner, con Errol Flynn como pareja y Michael Curtiz como director. Junto con Errol Flynn protagonizaría 7 películas, en las que, aunque siendo de temática muy distinta, ella siempre representaba el mismo personaje, la de amada del héroe. Donde sin duda la mejor sería la inmortal pareja del general Custer en “Murieron con las botas puestas” de Raoul Walsh.

En la autobiografía que escribió antes de morir, Flynn le declaró su amor imperecedero. Algo que, según ella, la sorprendió mucho. “Yo no lo rechacé. Me sentía también muy atraída por él. Pero le dije que no podíamos tener nada mientras él siguiese con Lili (su esposa de entonces, Lili Damita)”.
Los años 40 fueron los más importantes de su carrera, ya que protagonizaría “Vida intima de Julia Norris” de Mitchell Leisen (1947), y “La heredera”, de William Wyler (1949), junto a Monty Clift, que le supondrían uno de los dos óscar que gano en su carrera. Sin embargo, en el año 1939 ya interpretó uno de los papeles que le daría más importancia y reconocimiento a nivel mundial, el de Melanie Hamilton en “Lo que el viento se llevó” (1939). En el año 1941 fue de nuevo nominada al óscar a la mejor actriz principal por su papel en “Si no amaneciera”. La mala relación que mantenían las dos hermanas pudo apreciarse en la entrega de los óscar, cuando Joan rechazó las felicitaciones de Olivia al subir a recoger su galardón.

En 1943, De Havilland desafió en soledad a uno de los más poderosos estudios de la meca del cine y demandó a Warner Bros al amparo de la ley “anti-peonaje” de California, una regulación inspirada en el Código napoleónico que prohibía a los patronos reducir a sus trabajadores a la servidumbre. “Todos en Hollywood creían que perdería, pero yo estaba segura de ganar. Había leído la ley y sabía que lo que hacían los estudios estaba mal”. Tras ganar el pleito, pudo escoger los papeles que realmente le interesaban, entre ellos el de la película “A Cada Uno lo Suyo” (1946), de Mitchell Leisen.

A partir de los años 50, sus papeles se van distanciando cada vez más. De esta última etapa de su carrera, sus papeles más importantes fueron ”No serás un extraño” (1955), de Stanley Kramer, y “Canción de cuna para un cadáver” (1946), de Robert Aldrich.





Sinopsis: Wade Hatton (Errol Flynn) será el sheriff que intentara impartir justicia en la ciudad sin ley Dodge City, una ciudad que está emergiendo con la llegada del ferrocarril, una ciudad gobernada por un cacique y su banda de pistoleros.

Cuesta pensar como el personaje interpretado por Errol Flynn era tan diferente al Errol de la vida real, como un sheriff intenta acabar con el juego, el alcohol y las mujeres de mala reputación, cuando en su vida real Errol era lo que más le gustaba de su vida.

La historia nos muestra la esencia del western, la de los hombres que después de la guerra civil trataron de conquistar el oeste. Esta película tiene todos los tópicos de las películas del oeste, grandes praderas llenas de bisontes, el ferrocarril, las peleas en el saloon, caravanas de carros, linchamientos, ahorcamientos, tiroteos en las calles, el sheriff, la diligencia, etc….

Flynn era la estrella del momento, el héroe por excelencia, y no podía rechazar la oportunidad de intervenir en un género que estaba naciendo. Como curiosidad es el año 1939 donde Ford rodo su primera obra maestra del western “La diligencia”. En este film los malos son muy malos y los buenos son muy buenos, grandes secundarios tiene esta película el malo Bruce Cabot, y el compañero simpático del protagonista Alan Hale.

Gran fotografía en los comienzos del Technicolor y estupenda banda sonora del maestro Max Steiner.

Me encanta el principio de la película, el pique existente entre el ferrocarril y la diligencia, por ver quién es más rápido. Las escenas de acción, como consigue parar a los caballos desbocados Flynn con un gran acrobacia, como suben a los caballos los protagonistas de un solo salto, el tiroteo final en un vagón de tren en llamas.
Las escenas que más me gustan de la película, es la secuencia del linchamiento como Flynn salva a su amigo de que lo ahorquen una turba furiosa, como entra en la escena con gran valentía, arrojo, y un poco de chulería.

Errol Flynn evita el linchamiento

La secuencias de amor entre Olivia y Errol, la gran química que existía entre ambos que la prolongaron durante 8 películas más, porque Errol era un galán seductor tanto dentro de la pantalla como fuera, y hubo muy pocas mujeres en su vida que le rechazaran.

Errol Flynn seduce a Olivia de Havilland

Y sobre todo la mejor pelea filmada en la historia del cine en un saloon, la pelea campal entre sudistas y norteños, donde llueven las botellas y las sillas, se rompen los espejos, las mesas, las paredes, las lámparas, es impresionante es el cine en esencia pura.

La mejor pelea de la historia del cine

Imprescindible western de la historia del cine, a disfrutar la pelea en el saloon.







domingo, 22 de agosto de 2010

FORT BRAVO (1953)


La película que quiero comentar en el día de hoy, es uno de los grandes clásicos de la historia del western, sin duda estaría en mi lista de los diez western más importantes de la historia del cine.



Es uno de los primeros western dirigidos por Sturges, y creo sin dudarlo que es uno de sus mejores trabajos y para mi junto con “La gran evasión” una de sus mejores películas. Este western es una mezcla de todo; es una película de guerra, un western, una película de caballería, una película de cárceles, una de aventuras, una de acción y sobre todo una gran historia de amor. El guión de este film es magnífico de Frank Fenton (”Retorno al pasado, Tourneur), filmada en hermosos escenarios naturales de California y de Nuevo Méjico y con un bajo presupuesto.


SINOPSIS: Fort Bravo, es una cárcel para prisioneros confederados durante la Guerra Civil Norteamericana dirigida por el duro capitán Roper (William Holden), situada en pleno territorio de los indios mescaleros, un grupo de reclusos encabezados por John Marsh (Forsythe) intentan fugarse con la ayuda de una mujer (Eleanor Parker).


Esta gran película está interpretada por dos grandes actores, con una gran química entre ellos William Holden y la guapísima Eleanor Parker.



BIOGRAFIAS

William Holden:

De nombre real William Franklin Beedle Jr. Nació en O´Fallon (Illinois 1918), en el seno de una familia acomodada. Sus padres eran químicos. En su infancia su familia se traslado a Pasadena (California) donde comenzó sus estudios de química. En 1937, mientras estaba aún en la universidad, Holden fue contratado por un estudio cinematográfico (Paramount). Su primer papel, de carácter secundario, fue al año siguiente en “Prison Farm“ y su primera interpretación como protagonista la realizó un año más tarde en “Sueño dorado”, película en la que dio vida a un boxeador que desea ser violinista. Fue a la II Guerra Mundial, y cuando regreso apareció en papeles en los que se combinaba su aspecto atractivo con su expresión cínica de desapego. Se convirtió en una leyenda en Hollywood con las siguientes películas: “El crepúsculo de los dioses” de Billy Wilder donde fue nominado al óscar, la estupenda “Traidor en el Infierno” también de Billy Wilder, por la que ganó un óscar al mejor actor principal en el año 1953, “Picnic” de Joshua Logan (donde su semidesnudo provocó todo un escándalo en Estados Unidos), o la mejor de su carrera “El puente sobre el rio Kwai” de David Lean; fueron etapas importantes en su carrera y convirtieron a Holden en un actor popular entre el público y la crítica. También fue un buen actor de comedia en “Nacida ayer” de George Cukor y “Sabrina” de Billy Wilder.

Fue un actor que envejeció muy bien a pesar de su gran afición por la bebida. Aun así, en todos estos años y hasta el final de su carrera Holden intervino en películas de calidad, como en “Network, un mundo implacable” de Sidney Lumet, junto a Faye Dunaway, donde consiguió su última nominación al óscar en 1977, y en “S.O.B.“ de Blake Edward, su última película, junto a Julie Andrews.

Holden estuvo casado durante 30 años con la actriz Brenda Marshall, hasta 1971, cuando se divorció. Una buena parte de su tiempo libre Holden la dedicó a su reserva de animales en África.
Falleció el 1981, a los 63 años, como consecuencia de una caída en su casa.

Eleanor Parker:

Parker nació en 1922 en la localidad de Cedarville (Ohio). Después de actuar en producciones estudiantiles y después de concluir sus estudios secundarios intentó buscar fortuna en Hollywood a principios de la década de los cuarenta. Parker firmó un contrato con Warner Brothers cuando contaba 19 años y debutaría en el cine en 1941 interviniendo en el célebre film de Raoul Walsh “Murieron con las botas puestas”, aunque no la busquen porque sus escenas serían finalmente cortadas.

Su primer papel protagonista la consiguió en “The Mysterious Doctor” (1943) un film de serie B de terror. Su mejor época como actriz fueron los años 50, década en la cual demostró que además de ser una las actrices más guapas del Hollywood clásico era una gran actriz. Sus mejores películas fueron: “Sin remisión” de John Cromwel, “Tres secretos” de Robert Wise, “Brigada 21″ de William Wyler, una de aventuras de capa y espada “Scaramuche” con Stewart Granger y las que para mí son sus dos mejores películas, “Cuando ruge la marabunta” de Byron Hoskin, y la magnífica “El hombre del brazo de oro” de Otto Preminger.

Contrajo matrimonio 3 veces. A partir de la década de los 60, su carrera fue decayendo, aun apareciendo en las exitosas “Con el llego el escándalo” de Vicente Minelli y el exitoso musical “Sonrisas y lagrimas” de Robert Wise.

La historia nos presenta un fuerte en plena guerra Civil Americana en medio de territorio indio, este fuerte es un campo de concentración de soldados confederados, donde el capitán Roper trata con severidad y dureza a todos los que intentan huir del fuerte. Magnifico el arranque del film donde sale del fuerte los soldados de la caballería, y por el otro lado del cañón surge la gran figura del Holden a caballo arrastrando un prisionero que se había escapado. Holden es un capitán honesto, duro y orgulloso.

Hasta el fuerte llega Eleanor Parker, una mujer manipuladora, hermosa y muy inteligente, que su misión es la seducir al capitán Roper, para facilitar y ayudar al capitán de los sudistas a escapar del fuerte. Pero con lo que no contaba, era de enamorarse de Holden.

La película tiene unas excelentes escenas acción, como la del primer ataque a la diligencia de los indios mescaleros en mitad de la noche.

Las escenas que más me gustan de la película, es sobre todo la maravillosa historia de amor entre los dos protagonistas, y como ella a pesar de la traición se siente atraída hacia el capitán. Los dos llegan a lo alto de la colina, y Holden le intenta besar, ella se niega y rechaza el beso, pero al final no se puede resistir y le besa apasionadamente.



La última media hora de película es absolutamente increíble y apasionante, nuestro protagonista y sus prisioneros deben aliarse en su lucha contra los indios mescaleros que les tienen rodeados en mitad del desierto, los indios en todas las películas de vaqueros tienen tácticas de guerra muy discutibles excepto en esta película, los mescaleros cierran un círculo mediante unas lanzas clavadas en la arena alrededor de nuestros héroes, para intentar a continuación matarlos con una lluvia de flechas.


Original ataque indio

Y por supuesto cómo no recordar el mítico final de este film, cuando están a punto de morir a manos de los indios, aparece el clásico séptimo de caballería para salvarlos.

Imprescindible film, donde los buenos al final salen victoriosos, y nosotros nos levantaremos del asiento con un buen sabor de boca de asistir a una gran película, de las de toda la vida de vaqueros e indios.


sábado, 26 de junio de 2010

JOHN STURGES


JOHN STURGES (1910 Illinois ; 1992 California)

Inició su carrera en Hollywood en 1932 como montajista. Durante la Segunda Guerra Mundial comenzó a dirigir documentales y películas de instrucción para la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Realizó un célebre documental sobre el conflicto junto a William Wyler. Su debut en solitario se produjo en 1946 con The Man Who Dared, un western de clase B.

Se especializó en cine de espectáculo, narrando vigorosamente historias del oeste, bélicas o de aventuras, y estableciendo un peculiar sello personal en cada una, convirtiéndose en un apreciado artesano en su tiempo (hoy lo llamaríamos cine de autor).

Realizó un uso imaginativo del Cinemascope y, con una trayectoria relativamente corta, logró destacar como un director de talento. Desde principios de la década de 1950 hasta la década de 1970, realizó una docena de títulos en los que brillaron actores como Spencer Tracy, William Holden, Richard Widmark, Kirk Douglas, Robert Taylor, Steve McQueen, Yul Brynner, Anthony Quinn, Rock Hudson, Burt Lancaster, James Garner, Clint Eastwood, John Wayne, Robert Duvall o Michael Caine.

Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood situada en el 6511 de Hollywood Boulevard.

Las mejores películas de este gran director son:
La calle del misterio (1950): Película de cine negro con Ricardo Montalbán como detective.
El caso O’Hara (1951): Cine negro, con Spencer Tracy un abogado alcohólico retirado que se encarga de la defensa de O’Hara de una acusación de asesinato.
Astucia de mujer (Jeopardy) (1953): Película de cine negro con Barbara Stanwyck.
La sirena de las aguas verdes (1955): Película de aventuras para la RKO, con Jane Russell a la búsqueda de un tesoro submarino.
Conspiración de silencio (1955): Una obra maestra, donde Spencer Tracy trata de encontrar a un viejo amigo de la guerra en un pequeño pueblo llamado Black Rock donde todo el mundo oculta algo. La película es una denuncia del sinsentido del racismo, la xenofobia y la tiranía.
El viejo y el mar (1958): La mejor adaptación de las novelas de Ernest Hemingway que narra la historia de Santiago (Spencer Tracy), un viejo pescador portugués que lleva 84 días sin pescar un sólo pez.
La gran evasión (1962): Quizás una de las mejores películas bélicas de la historia, con un reparto de escándalo Steve McQueen, James Garner, Charles Bronson, Richard Attenborough, James Coburn, James Donald y Donald Pleasence. Entretenidísima película sobre la laboriosa preparación y fuga de un campo de concentración nazi de varios prisioneros aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Es una de las películas de mi vida. Una de las películas imprescindibles de la historia del cine.


John Sturges dando indicaciones a Steve McQueen y a James Gadner

Estación polar zebra (1968): Película de intriga e espionaje con la guerra fría como telón de fondo. Muy entretenida Rock Hudson y Ernest Borgnine jugando a ser espías.
Aventura en el espacio (1969): Película de Ciencia-ficción con Gregory Peck y Richard Crenna, película revolucionaria en su tiempo, pero que hoy en día ha quedado un poco añeja.
McQ (1974): Curioso que un gran director de western y un actor como John Wayne identificado con el western, en la única película que coincidiesen fuese esta entretenida película policiaca de acción, quizás los dos ya estuvieran en horas bajas.
Ha llegado el águila (1976): Gran película bélica, su gran despedida del cine, sobre una novela de Jack Higgins convertida en bestseller. Bélico atípico con un gran reparto Michael Caine, Donald Sutherland, Robert Duvall y Donald Pleasence.

Y sobre todo los grandes western que dirigió:
1) Fort Bravo (Escape from Fort Bravo) (1953)
2) El sexto fugitivo (Backlash) (1956)
3) Duelo de titanes (Gunfight at the O.K. Corral) (1957)
4) Desafío en la ciudad muerta (The Law and Jake Wade) (1958)
5) El último tren de Gun Hill (Last Train from Gun Hill) (1959)
6) Los siete magníficos (The Magnificent Seven) (1960)
7) La batalla de las colinas del whisky (The Hallelujah Trail) (1965)
8) La hora de las pistolas (Hour of the Gun) (1967)
9) Joe Kidd (Joe Kidd) (1972)

Todas estas serán incluidas en este blog. También dirigió dos western de serie B como:
10) Tres sargentos (Sergeants Three) (1961)

Sturges en un descanso del rodaje con Frank Sinatra

11) Caballos salvajes (Valdez, il mezzosangue) (1973)


Una de las películas de nuestra vida: "La gran evasión"

sábado, 12 de junio de 2010

GANADOR DEL SORTEO

El número premiado de la ONCE en el día de hoy ha sido el 34345. Por tanto, el ganador de la película 'El valle de la venganza' es... Juan Pv.

¡Enhorabuena Juan! Ya me pondré en contacto contigo.

viernes, 11 de junio de 2010

LISTA DE PARTICIPANTES DEL SORTEO

El ganador será aquel cuyo número coincida con la última cifra del cupón de la ONCE premiado mañana, 11 de Junio de 2010. La lista de participantes es la siguiente:

0 - Laura - 'Bailando con lobos'
1 - Ana Belén - 'Sin perdón'
2 - Diego de Lore - 'El valle de la venganza'
3 - Jorge - 'Los siete magníficos'
4 - Acebedín - 'Pat Garrett y Billy the Kid'
5 - Juan Pv - 'Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera'
6 - Alex Sr.P - 'Fargo'
7 - Sara - 'Dos hombres y un destino'
8 - Diana - 'La leyenda de la ciudad sin nombre'
9 - Begoña - 'La muerte tenía un precio'

Mañana publicaré el nombre del ganador. Gracias a todos por participar y ... ¡mucha suerte!

domingo, 6 de junio de 2010

ERROL FLYNN



Para los millones de espectadores que le adoraron como Robin Hood, como el Capitán Blood, como Fletcher Christian, como el General Custer, Errol Flynn (1909-1959) vivió una vida mucho más emocionante que cualquiera de las aventuras que llevo a la pantalla: viajes exóticos, hazañas criminales, relaciones con mujeres hermosas, confrontaciones violentas, acusaciones de violación, escándalos, fama internacional, de un hombre que no era inmoral, sino amoral. Una personalidad más encantadora, fascinante y autodestructiva de Hollywood. La suya fue una vida de incesante búsqueda de placer.

Fue un genial espadachín de la época dorada de Hollywood, cuyo nombre completo era Errol Leslie Thomson Flynn; nació en Hobart, Tasmania. Gracias a su primera experiencia en una película semiprofesional, “El despertar de la Bounty” (1932), le atrajo la idea de ser actor y abandonar su pasado como aventurero. Después de una serie de trabajos menores, un ejecutivo de la Warner le envió a Hollywood. La Warner, desesperada en su intento de encontrar un actor para “El Capitán Blood” (1935), de Michael Curtiz, le dio el papel: habían descubierto a una nueva estrella, con esta película, además, se inicia una serie de historias de la pareja Errol Flynn-Olivia de Havilland, en las que Flynn encarna el personaje del tipo apuesto, lleno de arrojo, que le hizo famoso en muchas películas.

El Capitán Blood: "¡Jarcias, arriba monos! ¡Desplegad esas velas y verlas henchirse con el viento que nos lleva hacia la libertad."

La historia se ha repetido muchas veces en la historia del cine, de la noche a la mañana un autentico desconocido se convierte en una estrella de la noche a la mañana, basta una película, un éxito, eso le ocurrió a un joven de veinte cinco años que había nacido en la isla de Tasmania, un galán que se convertiría en una de las mas grandes estrellas de la década de los treinta.

Marilyn Monroe: “Debía ser por 1945 cuando yo trabajaba como modelo en una agencia de modelos alguien me invito a las famosas fiestas de Errol Flynn, donde todo era posible, la primera imagen que tengo de el es bajándose los pantalones y tocando el piano con la picha, y la verdad es que no lo hacia nada mal”, así recordaba Marilyn Monroe a Errol Flynn, y definió perfectamente el carácter exhibicionista y alocado del actor.

En la época de los 30-40 se convirtió en el prototipo de héroe aventurero, gracias a películas como la mencionada “El capitán Blood”, “La carga de la brigada ligera”, “Objetivo Birmania”, “Murieron con las botas puestas”, y sobre todo siempre será recordado por el inmortal “Robin de los bosques”, el publico le admiraba tanto por sus proezas tanto dentro como fuera de la pantalla, aunque la película por la cual siempre le recordare será la despedida de Errol Flynn como general Custer de Olivia de Havilland en un porche en “Murieron con las botas puestas”, de Raoul Walsh.

Mayor Nelson: “Eso no tiene nada que ver con los japoneses…lo encuentras en cualquier sitio donde haya fascistas. Incluso hay gente que se llama si mismo americanos, que también lo hacen”. Dialogo de la estupenda película bélica de Raoul Walsh, “Objetivo Birmania”.

Era hijo de un profesor de biología marina, de ahí su pasión por el mar, de pequeño hacia a menudo novillos y travesuras, y se pegaba a menudo con sus compañeros, por lo que fue expulsado de varios colegios, dejo los estudios y se puso a trabajar, pero al poco fue despedido porque su jefe le pillo haciendo el amor con su mujer, empezó en el cine de mera casualidad, tenia un barco y le contrataron como guía porque iban a rodar un documental sobre los salvajes Tanacos, unos indígenas que se dedicaban a reducir cabezas en unas islas de Nueva Zelanda, gracias a estos contactos se pudo introducir en los ambientes cinematográficos, en Australia rodó su primera película y poco después viajo hasta Londres en donde es descubierto por un cazatalentos de Hollywood.

Errol vivió y murió como le gustaba, era un hedonista para el cual solamente contaba el placer, como seductor no tuvo rival en Hollywood, tuvo cientos de amantes, mujeres de toda condición y edad que sucumbían a su magnetismo, como comentaba Olivia de Havilland en “Robin de los bosques”, “Es distinto a cuantos había conocido, es un hombre valiente, temerario, distinguido, gentil y muy bueno. Decidme My Lady no notáis cuando os mira un dulce cosquilleo que recorre vuestra espalda de arriba abajo”.

Tenía un carácter extrovertido y siempre estaba dispuesto a gastar bromas, un día puso una serpiente viva en los pantalones de Olivia de Havilland, y al director Vincent Sherman con el cual rodó “El burlador de Castilla”, también fue objeto de sus bromas, estaba desnudo en su camerino, y estaba haciendo comentarios sobre unas u otras escenas mientras hablaba se quito la toalla que llevaba en la cintura y se quedo de piedra al ver un postizo que se había hecho de unos cuarenta centímetros.

Su vida estuvo rodeada de escándalos, incluso se rumoreo que fue un espía a servicio de los nazis. En 1942 fue acusado de violación de una menor y fue llevado a juicio. Hollywood contuvo la respiración y alas puertas del juzgado se agolpaban cientos de fans que le aclamaban, el jurado estaba compuesto por tres hombres y nueve mujeres, y fue declarado inocente, a partir de entonces fue el centro de todos los comentarios y se puso de moda la expresión, “Estar in como Flynn”, quería decir que el actor estaba en todos los líos, cotilleos y escándalos de Hollywood. A partir del juicio no volvió a ser el mismo, su imagen fue utilizada y manchada por todos los humoristas de la época, y aunque se reía con ellos no le gustaba nada, se puso de moda la anterior expresión pero la verdad es que le corroía las entrañas.

Errol Flynn llevaba naranjas a los rodajes y cuando nadie le veía, inyectaba vodka en los frutos utilizando una aguja hipodérmica, además se ponía cocaína en el pene porque estaba convencido que era afrodisíaco. A pesar de toda la vida de excesos, continúo con sus fiestas en su mansión y otras veces en su velero, al que llamaba cariñosamente “La triple F”, algo así como “El velero copulador de Flynn”, se sucedían las orgías, y si hacemos caso a la leyenda no siempre con mujeres, aunque su segunda mujer lo negase.

Al final de los años cuarenta, Errol era una sombra de lo que fue, la mala vida le había convertido en un alcohólico, y su físico no le permitía realizar papeles de aventuras que eran su especialidad. En la década de los 50 su carrera cayó en picado, sus problemas económicos se incrementaron, se convirtió en un adicto a la morfina y a la cocaína, y el 14 de octubre del 1959, su corazón se negó a seguir latiendo, era resultado de medio siglo de borracheras, orgías y drogas, y así termino la historia de un hombre que vivió la aventura del cine tan intensamente como su vida, cuya mejor definición la dio el mismo:

“ Una pizca de color en un mundo aburrido”.







video

Los western en los que intervino Errol Flynn son los siguientes:

  1. Dodge city (1939) de Michael Curtiz
  2. Oro, amor y sangre (1940) de Michael Curtiz
  3. Camino de Santa Fe (1940) de Michael Curtiz
  4. Murieron con las botas puestas (1941) de Raoul Walsh
  5. San Antonio (1945) de David Butler
  6. Rio de Plata (1948) de Raoul Walsh
  7. Montana (1950) de Ray Enright

jueves, 13 de mayo de 2010

SORTEO

¡Hola fans del western! Vamos a realizar un sorteo.

BASES
1. Deja un comentario en esta entrada indicando tu western favorito y por qué te gusta.
2. Deja tu nombre y dirección de correo electrónico para poder ponerme en contacto contigo en caso de resultar ganador.
3. Sorteo válido en territorio nacional.

PREMIO
Un DVD de la película 'El valle de la venganza', con Burt Lancaster.


El sorteo se realizará el 11 de Junio de 2010.

ATAQUE AL CARRO BLINDADO (1967)


La primera película que voy a comentar para inagurar mi blog, 'Asalto al carro blindado' de Burt Kennedy, quizás no sea uno de los mejores directores que se identifican con los western, pero si son dos de los vaqueros por excelencia John Wayne y Kirk Douglas por primera vez y última juntos en una película de vaqueros. Estos dos grandes actores de la historia del cine, ya habían tenido el placer de trabajar juntos en los dos filmes bélicos “La sombra de un gigante” de Melville Shavelson y “Primera victoria” de Otto Preminger.

Sinopsis: Taw Jackson (John Wayne) intentará vengarse de Frank Pierce (Howard Keel), que en el pasado le robo y le tendió una trampa quedándose con un filón de oro de su propiedad, el objetivo es robar el oro que se transporta en un carro blindado con la ayuda del pistolero Lomax (Kirk Douglas).


Burt Kennedy fue un director artesano de western de serie B, como destacados western dirigidos por el puedo mencionar:
Ladrones de trenes (1973): John Wayne, Rod Taylor y Ben Jonson, un western entretenido con un Wayne en decadencia.
Látigo (1971): James Garner
La quebrada del diablo (1971): Richard Crenna, Ricardo Montalban
Duelo de pillos (1970): Frank Sinatra y George Kennedy
Pistolero (1969): Robert Mitchum y Angie Dickison
Un hombre impone su ley (1969): Robert Mitchum y George Kennedy
También el sheriff necesita ayuda (1968): James Garner
Una bala para el diablo (1967): Henry Fonda
El regreso de los siete magníficos (1966): Yul Brynner
Los desbravadores (1965): Henry Fonda y Glen Ford.
También fue guionista de los western de Budd Boetticher “Los Cautivos”, “Cabalgar en solitario” y “Estación comanche”. Y como curiosidad escribió el guión de la estupenda biografía de John Huston realizada por Clint Eastwood “Cazador Blanco, corazón negro”.

Lo mejor de esta película es sin duda la química existente entre estos dos titanes de la pantalla, y como dos estilos tan opuestos combinan perfectamente en la película. Es memorable el asalto al carro blindado, la gran pelea en el bar, y las escenas de acción del final de la película. Se trata de una película divertida y entretenida para pasar un buen rato un sábado por la tarde.

En su defecto quizás el guión sea un poco flojo y con estos dos titanes se hubiese podido realizar en manos Hawks una obra maestra, pero muy recomendable para los amantes de los buenos western.

La relación entre Wayne y Douglas es lo mejor de la película, porque ambos son socios y uno de ellos ha sido contratado por el malo para liquidar al otro, y durante toda la película ambos bromean con este tema, por eso cuando se están arreglando en el baño ambos actores llevan el revolver en la cintura.

Cabe destacar la estupenda banda sonora de la película, con el habitual en el género Dimitri Tiomkin (“Río Bravo”, “El poker de la muerte” y la inolvidable “Duelo de titanes”), me gusta mucho el comienzo de esta película con la pegadiza canción de Dimitri y la presentación del carro blindado que hay que robar.
La mejor escena de la película, el duelo con pistolas de Wayne y Douglas contra los hombres de Pierce.

Apertura \”The war wagon\” Dimitri Tiomkin

John Wayne y Kirk Douglas en accion

miércoles, 12 de mayo de 2010

PRESENTACIÓN

Hola, me llamo Sergio y soy un fanático del western americano. Desde muy pequeño me gustan los western o como se decía entonces 'películas de vaqueros'. Crecí viendo estas películas y el día que ponen un buen western disfruto como un niño, como cuando tenía trece años y me sentaba con mi padre a ver la película del sábado por la tarde (no fallaba, casi siempre era una del oeste).

Clint Eastwood, uno de los directores que más ha hecho por revivir el western, ha dicho: 'Solamente existen dos formas artísticas americanas: una es el jazz y otra es el western'.

El western es un género que a quien le gusta le gustan casi todas las películas, pero a quien no, no le gusta ninguna. Y yo soy de los apasionados que las ha visto casi todas.

Las películas del oeste juegan con los mismos tópicos y la misma iconografía: e
l ferrocarril, el sheriff, un fuerte sitiado por indios, las cantinas, los salones con su correspondiente pianista, mujeres de malvivir y el barman que esconde una escopeta detrás de la barra, forasteros, ranchos de ganado, los pistoleros a sueldo, los cazarrecompensas, whisky barato, jugadores de cartas, la ley del más rápido con sus duelos al amanecer, el séptimo de caballería, el desierto, la diligencia, buscadores de oro, colonos, condenas a morir ahorcados... etc.

Los argumentos son muy semejantes en todas las películas de este género: un fuerte defendido por los soldados de caballería acorralado por los indios, dos hombres enfrentados a ambos lados de la ley que eran amigos en el pasado, pistoleros que están huyendo de su pasado y ayudan a granjeros y ganaderos contra una banda de malhechores y rufianes que tratan de extorsionarle, un viejo sheriff que se enfrenta al cacique del pueblo que tiene a todo el mundo amedrentado y encierra en la cárcel a un amigo, hermano o esbirro del cacique el cual empleará todos sus sucias artes en intentar liberarlo, el asentamiento de los colonos y su enfrentamiento con los indios que ya habitaban con anterioridad en esas tierras y el más utilizado de todos: la venganza del protagonista a los asesinos de su padre, hermano o amigo.

En este blog voy a intentar comentar los que para mí son los 120 mejores western de la historia del cine americano. Para poder clasificarlos voy a realizar 4 grandes grupos:

1. GRANDES MAESTROS DEL WESTERN: Son los western dirigidos por John Ford, Howard Hawks y Anthony Mann.

2. GRANDES GENIOS DEL CINE: Son los western dirigidos por Raoul Walsh, Delmer Daves, John Sturges, Sam Peckimpah y Clint Eastwood.

3. GRANDES ARTESANOS DEL CINE: Son los western dirigidos por Andrew V. McLaglen, Henry Hathaway, Robert Aldrich, William Wellman y Don Siegel.

4. OBRAS MAESTRAS DEL GENERO: Son western dirigidos por grandes directores de la historia del cine como William Wilder, Richard Brooks, Nicholas Ray, King Vidor, Bud Boetticher, Fred Zinnemann, George Stevens, y un largo etc.

Además de por los directores, una de las claves para que este género nos haya dado tantas joyas del séptimo arte, obras maestras y grandes películas, es la participación en ellas de los mejores actores de la historia del cine. Los actores que han hecho un poco más grande este género son: John Wayne y Gary Cooper, pero también: Burt Lancaster, Kirk Douglas, Charlton Heston, James Stewart, Robert Mitchum, Richard Widmarck, Gregory Peck, William Holden, Henry Fonda, Robert Taylor, Glen Ford, Dean Martin, Alan Ladd, Steve McQueen, Randolp Scott... y un largo etc.

Espero que os guste este blog, os descubra algún western que no hayáis visto y... ¡os sorprenda!