miércoles, 20 de marzo de 2013

LOS SIETE MAGNÍFICOS (1960)


John Sturges trasladó la película de Akira Kurosawa “Los siete samuráis” al mundo del western. Aunque solo haya servido para que una sola persona se interesase por la filmografía del gran director japonés Kurosawa, la película ya está suficientemente justificada. Otro de los directores que trasladó el mundo de Kurosawa al western, fue Sergio Leone en el principio de su trilogía “Por un puñado de dólares”, que era un remake de “Yojimbo”. Quizás fue más fácil trasladar el mundo de los samuráis al salvaje oeste, porque el samurái tiene el mismo código que el sheriff, el código del honor, la lealtad, la valentía, la palabra y la profesionalidad. 

A pesar de que el film de Kurosawa es una de las grandes obras maestras del séptimo arte nos encontramos ante uno de los mejores remakes jamás realizados. 

Los siete samuráis de Akira Kurosawa

El cineasta japonés Akira Kurosawa sentía verdadera devoción por el western. El mismo Kurosawa declaró sentirse muy emocionado y orgulloso de que en Hollywood hiciesen una versión de un film suyo, el cual era una carta de amor al género que tanto le cautivaba. Tanto fue así, que impactado por la película de Sturges, le regaló a este una espada de samurái en señal de agradecimiento. 

Los siete magníficos fue un enorme éxito en Japón 

A pesar de ser hoy en día un autentico clásico del western, tuvo muy poco éxito en taquilla, sólo fue la 39ª con mayor recaudación del año en USA en el año 1960. Se hizo mundialmente famosa sobre todo por su popular banda sonora y por su conocido reparto, y con el paso de los años se convirtió en un título clave del western de los años sesenta, dando lugar a varias secuelas e incluso una serie de televisión de gran éxito. 

El regreso de los siete magníficos (1966) de Burt Kennedy, en la que solo repetía Yul Brynner, que volvía a interpretar el personaje de Chris Adams. Intervinieron, entre otros, Fernando Rey y Elisa Montés. 

El regreso de los siete magníficos

La furia de los siete magníficos (1969) de Paul Wendkos, en esta película no repite ningún actor de las anteriores, aunque vuelve a aparecer el personaje de Chris Adams, que esta vez, es interpretado por George Kennedy
La furia de los siete magníficos 

El desafío de los siete magníficos (1972) de George McCowan, esta película tiene la particularidad que ya no era un western sino un spaguetti-western, tanto por su estilo, como su producción, como por su protagonista Lee Van Cleef, que es quien interpreta a Chris Adams en esta ocasión. 

El desafío de los siete magníficos

Los siete magníficos. La serie (1998-2000): En esta ocasión los siete magníficos son reunidos por el juez Oren Travis, interpretado por Robert Vaughn, actor de la película original. A través de 23 episodios de una hora los magníficos van deshaciendo entuertos y persiguiendo a los malvados. 

Los siete magníficos. Serie de TV

Fue tal el éxito de esta película, que se rodó una versión de la misma en el espacio. En la horrible "Los siete magníficos del espacio"

Los siete magníficos del espacio 

Clásico entre los clásicos. Más entretenida que magistral, y una de esas películas que han disfrutado generaciones enteras desde su estreno. Una de esas obras, que sin ser maestras, se disfruta una y otra vez en cada nuevo visionado. Un western que gusta a todas las edades y a todo tipo de personas. Y se logró sacando el máximo provecho de sus principales armas: un reparto espectacular totalmente entregado, una música épica y un director que sabía lo que hacía. 

La idea de realizar esta película se le ocurrió a su principal protagonista, Yul Brynner, quien convenció al productor Walter Mirish de que había que hacer un remake de ‘Los siete samuráis’, y el olfato de Brynner, que por aquel entonces era una gran estrella, acertó de lleno, probablemente más que en cualquier otra ocasión, dado el enorme éxito a todos los niveles de la película. 


Clásico entre los clásicos

Los humildes habitantes de un pueblo mexicano, que viven modestamente de la agricultura, se hallan a merced de una despiadada banda de forajidos comandados por Eli Wallach (“El feo” de “El bueno, el feo y el malo” de Sergio Leone), que constantemente les exigen un pago por sus cosechas. Como ellos no saben defenderse, deciden contratar los servicios de siete pistoleros, siete implacables mercenarios cada uno con una habilidad especial en el manejo de las armas. 

Muy buenos los diálogos:

“Steve McQueen: ¿Adonde se dirige usted?

Yul Brynner: Al norte. ¿Y usted?

Steve McQueen: A la deriva”.

“Lo nuestro no son las palabras, lo nuestro es el plomo”.

"He trabajado para hombres que me daban mucho... pero jamás he trabajado para alguien que me lo diera todo".


Uno de los grandes aciertos de la película fue el excelente reparto de la misma, un reparto de campanillas, como decía el título siete magníficos actores: Yul Brynner, Steve McQueen, Charles Bronson, James Coburn, Horst Buchholz, Robert Vaughn, y Brad Dexter. 


Chris Adams (Yul Brynner): El jefe de los siete, siempre decidido a todo. 


Vin (Steve McQueen): Su amigo y ayudante. 


Bernardo O´Reilly (Charles Bronson): Un hombre fuerte y sentimental querido por los niños. 



Britt (James Coburn): Alias "largo", hábil tanto con cuchillo como con la pistola. 



Lee (Robert Vaughn): Un hombre sensible al igual que extraño, al que pocas veces se le ve utilizar arma alguna, según él, no debe nada a nadie excepto a sí mismo. 



Harry Luck (Brad Dexter): Un hombre no muy hábil con el revólver, que acaba demostrando que tiene un corazón valeroso cuando se trata de ayudar a un amigo. 



Chico (Horst Buchholz): Un joven que no acepta un no por respuesta. 


La melodía principal de la banda sonora, compuesta por Elmer Bernstein, ha sido uno de los distintivos de la película y una de sus grandes bazas, y fue imitada en un gran número de westerns posteriores. Es considerada un clásico del género western. Elmer Bernstein, sustituyó al inicialmente previsto Dimitri Tiomkin. La melodía central de “Los siete magníficos” se hizo enormemente popular e incluso llegó a utilizarse como música de una importante marca de cigarrillos. No conozco a nadie que no la sepa tararear y que al mismo tiempo no la disfrute por todo lo alto con el visionado del film. Nominada al Oscar a la mejor banda sonora del año 1960. 


Anuncio de Malboro con la música de "Los 7 magníficos"


Una inmortal banda sonora de Elmer Bernstein

Hay tres espectaculares secuencias en la película, los títulos de crédito donde vemos avanzar hacia al pueblo mexicano a la banda de malhechores de Eli Wallach debajo de los acordes del inolvidable tema de Elmer Bernstein.


Los siete magníficos intro 


Los siete magníficos  en el set de rodaje 


Robert Vaughn y Steve McQueen en un descanso del rodaje 

La segunda, un carromato fúnebre que transporta un negro muerto, comandado por Yul Brynner, Steve McQueen, avanza cuesta arriba por un pueblo, donde los habitantes nunca dejaran que llegue hasta el cementerio del pueblo. 

Y la tercera, el espectacular tiroteo final de la película, donde nuestros héroes se enfrentan a un número superior de pistolas. Muy grandes las escenas de acción de la película, marca de la casa de John Sturges.


Los siete magníficos en acción 

Bonita fotografía en color Deluxe y en Panavisión, rodada en escenarios naturales de Morelos (México).

Son muchos los críticos que consideran que con él comienza el western crepuscular, tras la etapa del western clásico (1930-60), al tratar temas tan relevantes como los del deber, el honor, la amistad, el compañerismo, el compromiso, el idealismo, etc. 

Al igual que ocurría con otro de los westerns comentando en el blog, los siete magníficos son unos pistoleros a sueldo, que venden sus armas al mejor postor, hasta que encuentran una causa perdida por la que luchar y pelear. Los últimos héroes románticos. Como curiosidad decir que es la segunda película más programada en la historia de la televisión americana.

Steve McQueen y Yul Brynner no tuvieron buena relación durante el rodaje 

domingo, 10 de marzo de 2013

CHARLES BRONSON (1921-2003)



Actor de rostro impasible, de rocosa presencia física, fue uno de los duros más legendarios de la historia del cine. Siempre interpretaba papeles de "hombre rudo". En la mayoría de sus actuaciones interpretaba a detectives policíacos, justicieros, pistoleros, vigilantes, boxeadores y matones de la mafia. 

Nació en Pensilvania en 1921, y su verdadero nombre era Charles Dennis Buchinski. Bronson era descendiente de una numerosa familia (15 hermanos) de origen lituano, su padre fue minero. 

Se incorporo al ejército estadounidense para intervenir en la II Guerra Mundial como tripulante de bombarderos. Mientras estaba en el conflicto bélico, tomó clases nocturnas de interpretación en el conservatorio de Arte Dramático Pasadena Playhouse, comenzando a trabajar pintando decorados para representaciones teatrales. Con posterioridad dio el salto a la interpretación. 

Sus rasgos secos y su particular voz le permitieron en la década de los 50, conseguir numerosos papeles secundarios como hombre duro, a finales de los años 60, ya era un clásico secundario en títulos de gran envergadura. 

En la década de los 50, apareció en grandes películas como secundario como: “El poder invisible” (1951), “El caso O´Hara” (1951), “Los crímenes del museo de cera” (1953). A partir del año 1954 adoptó finalmente el nombre de Charles Bronson, y su figura  fue creciendo gracias a los westerns: “Apache” (1954), “Veracruz” (1954), "El vigilante de la diligencia"(1954)“Tambores de guerra” (1954), “Jubal” (1956), y “Yuma” (1957)


Si en los años 50 supusieron su consolidación en Hollywood, la década de los 60 le proporcionó un estrellato merecido con las joyas bélicas: “La gran evasión” (1963) de John Sturges y “Doce del Patíbulo” (1967) de Robert Aldrich.  A parte del clásico del oeste “Los siete magníficos” (1960) también con John Sturges. Como curiosidad, Charles Bronson siempre tenía la bula de los guionistas y nunca lo mataban en sus películas, era de los pocos que sobrevivía a la misión de “El doce del patíbulo”, uno de los pocos que se encapaba del campo de concentración de “La gran evasión” y era uno de los pocos que sobrevivía en “Los siete magníficos”. 


Charles Bronson durante la fuga en "La gran evasión"

Fue uno de los condenados de "El doce del patíbulo"

Charles Bronson fue uno de "Los siete magníficos"


En 1968 sigue los pasos de Clint Eastwood y emigra a Europa para protagonizar un nuevo género cinematográfico el spaguetti-western con la películas: “Los cañones de San Sebastián” (1968) de Henri Verneuil, “Sol rojo” (1971) de Terence Young, “Caballos salvajes”(1973) de John Sturges, y la película más legendaria de Sergio Leone y del spaguetti-western, “Hasta que llegó su hora” (1968), al lado de Henry Fonda y Claudia Cardinale interpretando el legendario personaje “Armónica”. Pero el western que más marcaría su carrera en estos momentos sería “Chato el apache” (1971), no tanto por la película en sí sino porque comienza su colaboración con el director Michael Winner, que será fructífera en los siguientes años.


Legendario el personaje que toca la Armónica en "Hasta que llego su hora"



Charles Bronson y el director Michael Winner 

'Hasta que llegó su hora': "¿Un caballo para ti? Parece ser que hay un caballo de menos. Yo diría que sobran dos" 




Chato el Apache 


Volvió a Hollywood convertido en una estrella y rodó una impresionante lista de películas en los años 70 y 80, casi siempre en interpretando a gánsteres, asesinos a sueldo o vengadores justicieros. Pronto se convirtió en uno de los actores mejor pagados y populares de Hollywood. 


En el mismo año 1972 rodará un exitoso thriller: “Fríamente, sin motivos personales”, también con Michael Winner, la que sería una de sus películas más recordadas. Pero las películas que más fama iban a dar al tándem Winner-Bronson serían las del “El justiciero de la ciudad” ("Death wish"), saga de películas en que Bronson interpretaría al arquitecto Paul Kersey, un honrado hombre de familia al que un grupo de delincuentes arruina su vida. Ante el abandono de las autoridades, Kersey acaba tomándose la justicia por su mano, que comenzaría en 1974 con el “Justiciero de la ciudad”, personaje repetiría hasta en cinco ocasiones, la última en 1994 en “El Rostro de la muerte”, por Allan A. Goldsmith. Estas películas estuvieron rodeadas de una cierta polémica debido a su violencia explícita y su concepción política. Bronson siempre defendió sus encarnaciones, ya que consideraba que el ciudadano estaba indefenso frente a la inacción de las autoridades contra el crimen. 




Saga Death Wish 

“Quiero limpiar la escoria de las calles, si la policía no puede...yo lo haré. Porque yo soy la justicia". 

Charles Bronson fue el primer héroe de acción 

La tercera entrega, es bajo mi punto de vista la parte más bizarra, divertida y entretenida de la saga. Donde Paul Kersey organiza una guerra contra las bandas callejeras, usando todo un arsenal, y trampas elaboradas. Con un final apoteósico, el de una batalla definitiva contra todos los miembros de la banda del barrio, asaltando su casa. 

Charles Bronson siempre fue un hombre de acción 


Pese a su éxito, estas cintas no añadían nada a la filmografía del actor, que hizo sus mejores actuaciones de los años 1970 en títulos como “Nevada express” (1975) de Tom Gries, “El luchador” (1975) de Walter Hill, “Sucedió entre las 12 y las 3 “ (1976) de Allan D. Goldstein, todas junto a su esposa en la vida real y recurrente pareja en el cine, Jill Ireland; además “El temerario Ives” (1976) de J. Lee Thompson, “Teléfono” (1977) de Don Siegel, “Los secretos de la Cosa Nostra” (1972) de Terence Young, que fue una respuesta italiana a la película americana “El Padrino”.
 
Pero para mí sus dos mejores películas, o por lo menos las que más me gustan son: “Caza Salvaje” (1981) de Peter R. Hunt, un film espectacular de aventuras, donde Charles Bronson es un trampero que vive en la montañas de Canadá  y es acusado injustamente de asesinato, es la historia de una cacería por parte de la Policía Montada del Canadá  comandada por el gran Lee Marvin. Y la otra “Mr. Majestyk” (1974) de Richard Fleischer, una gran película de acción con un veterano de la guerra de Vietnam, que lucha por llevar una vida digna para sacar adelante su granja, contra la mafia y la corrupción policial. Muy entretenidas y divertidas. 


Conoció Jill Ireland en el rodaje de "Villa Cabalga" (1968). Ambos se enamoraron y se casaron en 1969. Posteriormente coincidieron en un buen número de títulos (Hasta en 15 películas coincidieron juntos). Estuvieron casados desde 1969 hasta la muerte de ella, en 1990 por cáncer de mama. En la vida real, Bronson era tan esquivo como muchos de sus personajes y rehuía la vida de glamour de Hollywood, más aún tras la muerte de Ireland, que le sumió en una profunda depresión. Su tercer matrimonio lo contrajo en 1998 con Kim Weeks, que le dio dos hijos. 

Jill Ireland y su gran amor Charles Bronson

En la década de los noventa siguió protagonizando películas de acción, sobre todo para la televisión, siendo su última aparición en el telefilm de 1999 “Familia de policías 3: bajo sospecha”. Hasta el día de su muerte fue un currante nato, porque entre colaboraciones y protagonistas, trabajó en más de 160 películas. 

En 2003 falleció como consecuencia de una neumonía, dejó seis hijos y dos nietos, y contradictoriamente  a pesar de su imagen ruda y dura, Bronson era apreciado por sus allegados como un hombre amable, que además se dedicaba a la pintura.


Como curiosidad en Zaragoza (España), fue tan impresionante su figura que se le ha dedicado un bar a la figura de este gran actor llamado: "The Bronson Bar".


The Bronson Bar 

Participó en los siguientes westerns:


  1. Tambores de guerra (1954) de Delmer Daves
  2. Veracruz (1954) de Robert Aldrich
  3. Apache (1954) de Robert Aldrich
  4. El vigilante de la diligencia (1954) de André de Toth
  5. Jubal (1956) de Delmer Daves
  6. Yuma (1957) de Samuel Fuller
  7. Los siete magníficos (1960) de John Sturges
  8. Fort Comanche (1961) de Joseph M. Newman
  9. 4 tíos de Texas (1963) de John Sturges 
  10. Las pistolas del diablo (1965) de Boris Sagan 
  11. Villa Cabalga (1968) de Buzz Kullik 
  12. Chato el Apache (1972) de Michael Winner
  13. Nevada Express (1975) de Tom Gries 
  14. El desafío de búfalo blanco de J.Lee Thompson
Y en los siguiente spaguetti-western:
  1. Los cañones de San Sebastian (1968) de Henry Verneuil
  2. Hasta que llegó su hora (1968) de Sergio Leone  
  3. Sol rojo (1971) de Terence Young 
  4. Caballos salvajes (1973) de John Sturges 



lunes, 25 de febrero de 2013

NEVADA EXPRESS (1975)

 
Me gustan mucho las películas que se desarrollan en el interior de los trenes, los filmes de misterio que se desarrollan en un espacio cerrado, y sin posibilidad de escapar, o que el tren juega una parte interesante en la trama. Como ejemplos el cine nos ha dado: “Asesinato en el Orient Express” de Sidney Lumet, “Alarma en el expreso” de Alfred Hitchcock, “El tren de Shanghai” de Josef von Sternberg, “El tren del infierno” de Andrei Konchalovsky, “Pelham 1 2 3” de Joseph Sargent, “El puente de Cassandra” de George Pan Cosmatos, y este maravilloso western de serie B. 

Como curiosidad decir que en España el título fue el horrible "Nevada Express", sin embargo el título original es el destino de nuestro tren "Breakheart Pass". 

Trailer de "Breakheart Pass"


Nevada Express es buen un western, pero también es una película de acción, de misterio, y un buen thriller, dirigida en el año 1975, una época ya alejada de los mejores westerns americanos, y dirigido por Tom Gries (un director con poco bagaje en el cine, que ya dirigió otro magnifico western ya comentado en este blog “Will Penny”) a partir de una novela de Alistair MacLean

 Novela en la cual se basa la película


Cuando en un fuerte situado en el lejano oeste, se propaga una severa epidemia, el gobierno envía un tren con ayuda sanitaria y soldados de reemplazo. Pero en este tren se producen extrañas desapariciones de pasajeros, muertes misteriosas, y sabotajes. Pero no contaban con un agente secreto del gobierno que viaja de incógnito, y se encargará de investigar los extraños sucesos ocurridos en el tren. La historia no puede ser de lo más interesante y entretenida. 

Charles Brosnson en uno de los muchos apuros que pasará durante la película

Interpretada por un mítico y duro cowboy, el gran Charles Bronson, que en su primera época participó en las más películas emblemáticas de género bélico “La gran evasión” y “Doce del patíbulo”, y en el mejor spaguetti-western de la historia del cine “Hasta que llegó su hora” de Sergio Leone. Me encanta la entrada de Bronson en la película, y la presentación de su personaje. 


Charles Bronson un legendario cowboy

Charles Bronson no viaja solo en este tren, viaja con un gran reparto de actores Richard Crenna, Charles Durning y el gran vaquero Ben Johson. 


La compañía femenina de Charles Bronson en esta película, fue su compañera sentimental en el cine y en la vida real, Jill Ireland. Por eso la química entre estos dos actores estaba garantizada. Creo que la crítica nunca fue justa con este actor, un secundario de lujo en sus primeros papeles en el cine, con excelentes películas en la década de los 70, y muy entretenidas en la década de los 80.

Jill Ireland y Charles Bronson amor más alla del cine

Nevada Express es un buen thriller cargado de acción, misterio y suspense ambientado en el maravilloso mundo del lejano oeste, y para más diversión casi todo el metraje se desarrolla en un escenario tan inquietante como un tren, donde nada es lo que parece y todos los pasajeros son sospechosos. 

 El tren es un protagonista importante de la película 

Las escenas de acción de esta película son excelentes, como por ejemplo la pelea encima del vagón, el descarrilamiento de los vagones, el ataque indio de final de la película, los duelos de pistolas, o Bronson  enfrentándose contra toda la tribu india, él solo.
 
Al igual que ocurría con la otra película en este blog “El póker de la muerte”, es junto a este uno de los poco westerns policiacos, y además este western  tiene mucha intriga, suspense y misterio, que consigue mantener al espectador pegado a su butaca durante toda la película. 

Charles Bronson solo ante el peligro

Preciosa fotografía con el tren avanzando por preciosos paisajes, montañas, puentes, y bosques nevados bajo las bonitas partituras del legendario Jerry Goldsmith . Al igual que ocurre con los westerns de Anthony Mann, el paisaje es un protagonista más de la película. 

Gran banda sonora de Jerry Goldsmith 


El merito del director es coger los elementos comunes del western, y mezclarlos magistralmente con ingredientes de películas de espías y policiacas. Film con el mejor suspense e intriga. Una película que deja un gran sabor de boca, con un agente secreto del gobierno muy especial  con licencia para matar, una serie B transformada por una ágil dirección en un western de primer nivel. 

Set de rodaje del Brealheart Pass

Súbanse al tren con destino a Breakheart Pass, que estamos a punto de salir de la estación. Un viaje lleno de misterio, venganza, peligro y emboscadas.

jueves, 14 de febrero de 2013

CENTAUROS DEL DESIERTO (1956)



Hoy me gustaría escribir unas líneas de uno de los mejores western de la historia del cine, y quizás una de las más grandes películas de la historia del cine, de uno de los más grandes artistas del S.XX John Ford. Que puedo comentar que no se sepa de la película más criticada y comentada de la historia del cine, de la cual se ha escrito numerosas tesis doctorales al respecto. Pero voy a atreverme a escribir la razones de porque me gusta tanto esta maravillosa película.

Uno de los aciertos de la película (que rara veces sucede), es el título que se le dió en España “Centauros de desierto” cambiando al título en inglés “The Searchers” (“Los buscadores”), porque un centauro según la mitología griega son una raza de seres con el torso y la cabeza de humano y el cuerpo de caballo (debido a que los buscadores no se separan de sus caballos). 

 Wayne y su acompañante son los centauros de Monument Valley

Este film es la historia de la “Odisea”, que narraba la vuelta a casa del héroe griego Ulises tras la Guerra de Troya. Ulises tarda diez años en regresar a la isla de Ítaca porque estaba enamorado de la mujer de su hermano, y encuentra que su hogar ha cambiado mucho, y el único que le conoce tras su larga ausencia es el perro. Ethan al igual que Ulises regresa a su casa Monument Valley después de una larga ausencia por encontrarse en la guerra de Secesión. Una película con muchos elementos de la tragedia griega: amor, odio, patriotismo.

Si William Shakespeare hubiese sido director de cine hubiera dirigido está película, porque es un verdadero poema cinematográfico, también es la película que siempre quiso dirigir los maestros Spielberg, Scorsese, Eastwood o Brian de Palma (para eso es su película favorita).

Ford después de ver la actuación de John Wayne en “Rio Rojo”, decidió que era la hora de poner a Wayne, en el papel más oscuro, más villano y más difícil de su carrera. El papel de Ethan, un personaje lleno de odio y de amargura, violento, agresivo, obsesionado y muy racista. Tiene tanto odio, que hasta su compañero de fatigas durante todo el metraje de la película, le odia por ser mestizo. Dicen que a John Wayne le encantó interpretar este papel de malo, aún siendo el bueno de todas las películas del maestro Ford.

Que gran actor era John Wayne y lo poco que le valoraba la crítica, como montaba al caballo, como disparaba, como caminaba o como llevaba el rifle, por eso Wayne representaba al western americano. 

 John Wayne es el western

Rodada en el sistema en VISTAVISIÓN, con un precioso Technicolor y fotografía, resaltan el maravilloso e inigualable paisaje de Monument Valley (llega a ser un protagonista más de la película). En este film podemos ver uno de los bonitos planos de la historia del cine, a la izquierda los indios, a la derecha más indios, y en el medio la columna del destacamento militar que avanza a través del desierto, y se les ve a todos  galopar en el mismo plano. Parece un plano hecho por un pintor, en lugar de por un director de cine.

 Preciosa la fotografía de la película 

Lo que más me gusta de la película por supuesto es la preciosa historia de amor entre Wayne y su cuñada, un amor secreto, de miradas furtivas, que se intuye que es la razón de la tardanza de Wayne en volver a casa después de la guerra. Y la bonita secuencia donde se ve a Marta acariciando con mucho cariño la capa de Ethan, se produce la entrada de el reverendo Ward Bond, se da cuenta del amor que se sienten los dos, y cree que es algo que no debería haber visto, y por eso aparta la mirada. Ethan recoge la capa, y se aleja de la casa en su caballo, y vemos mientras él se pierde en la lejanía que ella es la única que sale de la casa para despedirle. 

 La historia de un amor imposible

Para relajar la tensión y el drama los secundarios de esta película son muy divertidos, porque  el film tiene el típico humor Fordiano.
En esta película se ve la maestría que tenia para rodar todas sus películas, las elipsis de la historia, y como Ford filmaba la cotidianidad de la familia. Precioso plano general, donde se ve a todos los miembros de la familia en el mismo plano de la casa.

 Rodajes muy familiares (Ford consideraba a los actores como su familia)
Pero Centauros del desierto, es la historia de una búsqueda obsesiva para encontrar a Natalie Wood secuestrada por los apaches y para vengar la muerte de su querida Marta. Y uno de los planos más escalofriantes y duros de la historia del western, como la niña que fueron a buscar se ha convertido en toda una india, y les enseña las caballeras de rostros de hombres blancos. 

"El indio, tanto cuando ataca como cuando huye, es inconstante. Abandona pronto. No comprende que se pueda perseguir algo sin descanso. Y nosotros no descansaremos. De modo que al final daremos con ella. Te lo prometo. La encontraremos. Tan cierto como que la tierra da vueltas".

Me gusta mucho el final cuando Wayne eleva del suelo a Natalie Wood para matarla, pero se redime y sale de su infierno personal perdonándola la vida, quizás porque en su vida todavía estaba presente su amada Marta, y no podía matar a su hija.

Ford durante el rodaje de la película

Y me dejo para el final, las secuencias más grandes no solo de la historia del western, sino probablemente de la historia del cine. El inicio y el mágico final, que empieza y termina con el plano de la puerta de una casa. La película empieza con una puerta que se abre, sale Marta que es la primera que ve en la lejanía a Ethan, como si le hubiera estado esperando siempre. Y la película termina con una puerta que se cierra, Ethan no acepta la nueva sociedad integrada y mestiza. Vuelve con su sobrina en brazos pero no se quedará en una sociedad en la que no tiene sitio. Todos entran en la casa menos Ethan, que se marcha y al que le cierran la puerta de la casa, quizás es el regreso a un hogar que no es el suyo le hace caer en la cuenta de que él no pertenece a ningún sitio. Un final mágico, para una película maravillosa. 

 La película empieza con una puerta que se abre y termina con una puerta que se cierra

Precioso inicio y final de la película 



"Algún día se convertirá en un agradable lugar para vivir, puede que hagan falta nuestros huesos como abono para que eso ocurra".